«Pensamos que éramos ricos, y no lo somos», afirma este experto
21 sep 2013 . Actualizado a las 06:00 h.Consultor en proyectos para el FMI, el Banco Mundial o la UE, Videla asegura que hay que seguir reduciendo gasto público.
-¿España está haciendo lo que tiene que hacer?
-Lo hace a niveles menos intensos de lo que debiera. Esencialmente se trata de controlar el gasto público y reformar el sector bancario para que el crédito vuelva a fluir.
-Ya se ha inyectado dinero y sigue sin fluir.
-Porque aún no ha terminado el proceso de saneamiento. Además, necesitamos a nivel supranacional la instauración de una unión bancaria que dé confianza a los inversores.
-Habla de controlar el gasto público, y eso supone reducir servicios.
-Hay muchos servicios que pueden ser reducidos sin afectar al bienestar. Hay muchas actividades de las comunidades que no son estrictamente necesarias. Por ejemplo las televisiones públicas, que pierden dinero y en algunas comunidades son un mecanismo de propaganda. Se gasta un dinero que podría utilizarse en mejorar la sanidad y la educación.
-¿Qué debe ser intocable?, porque la sanidad ya se tocó.
-La sanidad tiene que tocarse en algunos puntos. Por ejemplo, es importante establecer el copago en muchos aspectos. Un pequeño copago, porque con un coste cero habrá muchas personas que aún teniendo un problema no prioritario, como el coste marginal de ir al servicio es muy bajo, tienden a ir. Ahí es donde hay que poner mecanismos de racionalización.
-Hablaba usted hace un año de que hemos vivido en una fiesta. ¿Un trabajador con una hipoteca vivió en una fiesta?
-En el momento en el que tuvo acceso a una hipoteca a la que antes no tenía.
-Por la que pagó muy por encima de su coste real.
-Pero él decidió hacer eso. Llegamos a niveles de pedir prestado el 10 % del PIB. Ahora hay que pagar lo que hemos pedido, lo que es cierto es que si entre el 2003 y el 2006 construimos la mitad de las casas de la UE y alguien quiere encontrar un culpable, tan culpable es el que construyó más casas de las que se necesitaban, como el alemán que le prestó el dinero, así que ambos tienen que pagar en esta historia.
-Las últimas reformas fiscales solo castigan a la clase media. ¿Por qué no abrir el debate de las grandes fortunas?
-El problema de España no se puede resolver atacando a las grandes fortunas, que se han hecho generando riqueza, productividad y trabajo. A estos señores hay que incentivarlos. Lo que hay que hacer es eliminar el desperdicio del sector público. Afortunadamente, Madrid ha perdido los Juegos Olímpicos, porque es un desembolso brutal. Es una fiesta y en este momento no tenemos tiempo para estar pagando fiestas.