Una sorpresa por confirmar

La Voz

ECONOMÍA

La gran protagonista de los datos del segundo trimestre fue Francia. Aunque se daba por descontado que el país abandonaría la recesión tras una doble caída del 0,2 %, la magnitud del repunte sorprendió a todos.

El ascenso, que alcanzó el 0,5 %, cobra todavía más importancia si se tiene en cuenta el combustible utilizado. La economía gala pisó el acelerador gracias al buen comportamiento de la industria aeronáutica y del automóvil, dos pilares en el país vecino que se vieron respaldados por recuperaciones paralelas en el ámbito del consumo y las exportaciones. Con el empuje de estos sectores, el PIB registró la subida más fuerte en dos años.

«Estamos en la fase final de la degradación de la economía, pero no podemos extrapolar esta buena sorpresa al resto del año», advirtió Jean-François Ouvrard, responsable del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos.

Contención

Existen datos preocupantes que reclaman contención. En el caso francés, el histórico paro del 11 % frena cualquier atisbo de euforia, aunque el Gobierno de Hollande ya ha empezado a enviar mensajes positivos. Su diagnóstico indica que la situación mejorará lentamente en la segunda mitad del ejercicio antes de remontar de forma visible en el 2014. El Ejecutivo socialista, que empujó desde el principio para suavizar los recortes en la UE, afronta una gran presión interna por la debilidad de la economía.