Antiguos empleados de los astilleros volvieron a sumarse a la protesta
25 feb 2013 . Actualizado a las 11:39 h.En la ría de Ferrol, y para todo lo que esa ría y esa ciudad representan, los astilleros son mucho más que empresas. Son, por supuesto, el sustento de miles de familias -y por lo tanto, de forma indirecta, de buena parte del sector comercial-; pero son, al mismo tiempo, un símbolo y un espejo. Un símbolo, a lo largo de la historia, de la defensa de la libertad; y un espejo, a lo largo del tiempo también, de los cíclicos períodos de crisis y de prosperidad. Ferrol siente como algo muy suyo los astilleros de Navantia, la antigua Astano y la Bazán. Y eso volvió a quedar muy patente ayer en la plaza de Armas, mientras Medos Romero, una de las grandes voces de la lírica atlántica, cantaba: «Ánimo, compañeiros! Toda a terra é dos homes!».
En la plaza de Armas, ante la casa consistorial, estaban ayer, entre quienes habían llegado de toda Galicia para respaldar la lucha de los trabajadores del sector naval, personas que forman parte de la historia de Galicia. Como Fernando Miramontes, el histórico dirigente comunista cuya entereza (como la de Rafael Pillado...) fue un ejemplo para el país entero la noche del 23-F. Como Luis Mera Naveiras, trabajador de Bazán durante una vida entera y silencioso impulsor de la recuperación de los lazos culturales con la llamada Xeración do Exilio. O como el librero Álvaro Espilla, por cuyo recordado establecimiento pasó buena parte de la intelectualidad española... cuando las librerías eran otra cosa.
«Los ferrolanos han salido a la calle todos para pedir que los astilleros tengan carga de trabajo, y eso es lo que pedimos nosotros también», decía el alcalde de la ciudad, José Manuel Rey, que participó en la manifestación -acompañado por otros dirigentes del Partido Popular-, aunque se mantuvo siempre en segundo plano. No se produjeron los incidentes que hacía temer la tensión acumulada durante los últimos días por los trabajadores y sus familiares.
«Pedíamos onte, e seguimos esixindo hoxe -decía Medos Romero, leyendo al final de la marcha el comunicado elaborado por los sindicatos convocantes-, que nos deixen traballar na nosa comarca. E que nos deixen facer aquilo que sabemos e podemos na construción naval, civil e militar».