Las organizaciones agrarias cierran las movilizaciones con reparto de propaganda entre peregrinos en Santiago
11 sep 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Asociación de Industrias Lácteas de Galicia calificó de «canallada» el boicot a Lactalis, Leite Río y Leche Celta por sindicatos y cooperativas. Su coordinador, Pedro Ramos, señaló que las afectadas son las industrias que más cuota de mercado perdieron en producto final en los últimos meses en España. Según Ramos, «parece que el objetivo no es beneficiar al sector lácteo gallego», en referencia a las movilizaciones para reclamar la subida de los precios de la leche. La patronal láctea gallega, según señaló Ramos, lleva desde el 11 de agosto esperando una entrevista con el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez. Los empresarios del sector tienen interés, especialmente desde las últimas declaraciones realizadas por Juárez con referencias directas a las industrias, en tratar con él los problemas del sector. Las empresas se quejan de que reciben la información de forma indirecta. La primera fase de las movilizaciones convocadas por Unións Agrarias, Xóvenes Agricultores y Agaca finalizó ayer, sobre las dos de la tarde, con el levantamiento de las concentraciones que mantenían ante plantas de las tres empresas, en Lugo y A Coruña, y con el reparto de información a los peregrinos en la plaza de A Quintana. Las organizaciones sindicales y las cooperativas anunciaron que mantendrán la presión sobre la distribución, como en los últimos días, pero todavía no elaboraron un calendario de actuaciones concreto. Los resultados después de tres días de movilizaciones son más bien escasos respecto del objetivo perseguido: una subida en los precios. Después del fracaso de la reunión de Madrid de la Interprofesional Láctea, las esperanzas, no demasiadas según reconocen representantes de las organizaciones, están puestas en la reunión de la Mesa do Leite de la próxima semana. Reacciones Las movilizaciones y el boicot a sus marcas hicieron reaccionar, eso sí, a las industrias, que amenazaron con suspender la recogida si persistían las protestas. Primero lo hizo Jesús Lence, propietario de Leite Río, quien dijo que si no vendía leche, no podía comprarla; y posteriormente Aurelio Antuña, el responsable en España del grupo francés Lactalis. Las declaraciones de este último generaron cierta confusión en el sector durante la mañana de ayer. Hubo un momento, a primera hora, en el que se difundió la noticia de que Lactalis había suspendido la recogida en Galicia. Fuentes del grupo francés, desde Madrid, desmentían horas después que hubieran adoptado esa drástica decisión. Industrias y cooperativas continúan acusándose mutuamente de ser las responsables de que el precio de la leche no suba en origen. Días pasados, Lence cargó directamente contra ellas, tanto las de primeros compradores como las que tienen industrias transformadoras; es decir, Feiraco y Alimentos Lácteos. Las cooperativas, a través del presidente de Agaca, insisten en que el proceso de industrialización necesita reestructurarse e instó a Lence a que reflexionara en positivo. «Se temos -dijo- un problema de competitividade no sector, é coa distribución e Lence debe poñelo nos seus xustos termos». El coordinador de la Asociación de Industrias Lácteas, Pedro Ramos, abogó además por un desglose de los precios de la leche en Galicia desde la óptica de los diferentes pagadores al productor: las industrias, las cooperativas, los primeros compradores y las cooperativas transformadoras. «No se puede meter a todo el mundo en el mismo saco -dijo-y en vez de acusar a las industrias habría que ver qué precio paga cada uno».