Componentes Aeronáuticos se enfrentará los próximos días a las medidas de protesta convocadas por el comité de empresa.
22 jun 2010 . Actualizado a las 02:04 h.La empresa Componentes Aeronáuticos (Coasa), ubicada en el Parque Tecnológico de Galicia, en el concello ourensano de San Cibrao das Viñas, se enfrentará en los próximos días a las medidas de protesta convocadas por el comité de empresa, una vez que ha trascendido la intención de la compañía de llevar a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE) que supondrá el despido de 37 trabajadores.
Así lo anunciaron ayer los representantes de la plantilla, compuesta por un total de 265 personas, que han previsto concentraciones ante el acceso principal del Parque Tecnolóxico desde mañana y hasta el viernes. Con ello intentarían frenar un expediente cuya autorización aún depende del visto bueno de la Xunta.
Mientras Coasa decidía ayer esperar para hacer pública su opinión sobre la situación que le lleva a proceder al despido de los 37 empleados, los sindicatos han comenzado ya a dar sus versiones sobre lo que consideran como «un mazazo laboral» en una de las principales empresas tecnológicas que se ubican en Ourense.
Las protestas han sido convocadas por Comisiones Obreras -mayoritaria en el comité-, UGT y la CIG. Pablo Barreiros, portavoz de la organización que tiene un mayor número de representantes, atribuye la medida a «un intento de presionar aos traballadores». Sostiene que las diferencias entre las partes surgieron cuando «o comité quixo negociar un novo convenio colectivo» y se encontró con que Coasa «o único que propuña eran recortes», sustentando su posición en una bajada de la producción de la compañía.
Las cifras
José Luis Fernández Celis, secretario provincial de UGT, reconoció también que la empresa ha puesto sobre la mesa «unha situación de perda de produción» que justificaría la presentación del ERE. Tampoco este sindicato otorga credibilidad a esa versión, por considerar que la firma «é rendible».
El responsable del sindicato espera que «a empresa reconsidere a súa postura», mientras otras fuentes sindicales ya instan a la Xunta a que no acepte los argumentos de Coasa. Sea como fuere, Fernández Celis reconoce que la situación «é complicada», si bien concede cierto margen «a unha negociación coa empresa para buscar unha flexibilidade que impida a perda dos postos de traballo».
A esa flexibilidad también alude José Paradelo, responsable de FIA-UGT en Galicia, presente en las negociaciones con la empresa, pero matiza que esta «no acepta otra cosa que no sea el despido de los trabajadores». Reconoce, eso sí, que los pedidos de Coasa se han reducido en el último año, pero sospecha «que se esté pensando en una deslocalización, sacando la producción para otras factorías de Aernnova», grupo al que pertenece.