Viajes Marsans ya no puede vender billetes de avión. La Organización Internacional de compañías Aéreas (IATA por sus siglas en inglés) ha retirado a la compañía de viajes la licencia para comercializar pasajes, lo que deja a la empresa de Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual al borde del precipicio. El propio Gonzalo Pascual se mostró «sorprendido» ante lo que calificó como «una decisión arbitraria, injusta y totalmente fuera de lugar». Pascual insinúa una mano oscura tras el paso de la patronal de las aerolíneas ya que, explica, Viajes Marsans «siempre ha pagado a la IATA el dinero que cada mes se le debe abonar por los billetes vendidos». «La última vez, el pasado día 15; y como el 15, toda la vida», denunció. «No se entiende, no sabemos lo que hay detrás de esto», apuntó, contrariado. «Parece que la IATA se ha metido en la nube tóxica», afirmó.
El socio de Díaz Ferrán aseguró que «a primera hora de la mañana, la IATA se va a encontrar con un pleito multimillonario en los juzgados». No será la única cita tempranera de Pascual, que tiene previsto reunirse con la banca para tratar de encontrar una salida al atolladero. «Cuando estás en una situación así, tocas todas las campanas», asegura el directivo, que aún espera un paso del Gobierno para apoyar a la empresa con unos avales que le permitan sobrevivir unos meses y lograr una venta decorosa de Marsans. Sea como fuere, la firma está obligada a presentar 20 millones en avales. De esta cantidad, 14,5 millones le son requeridos para cubrir la venta de billetes. El resto servirá para respaldar la actividad de otras empresas del grupo turístico. «Vamos a hacer lo indecible, a agotar todas las posibilidades para seguir atendiendo con normalidad a nuestros clientes», explicó. Dolido, Pascual recordó que Viajes Marsans «es el cliente más antiguo de la IATA en España». La organización vigila desde hace un par de meses las cuentas de Marsans, que atraviesa un momento pésimo e incluso ha retrasado el pago de las nóminas de parte de sus 4.000 empleados. El auditor de Marsans se ha puesto en contacto con el organismo internacional para aclararle los créditos y movimientos intragrupo, pero ninguna explicación parece haberla convencido.
Concurso de acreedores
Por otra parte, los 24.000 afectados por la quiebra de Air Comet tienen un mes para remitir al juzgado de lo Mercantil número 8 de Madrid los datos sobre la deuda que la aerolínea tenga con ellos y, que en conjunto asciende a 310 millones de euros, el doble de lo anunciado.