El primer expediente de regulación de empleo (ERE) de la industria gallega del automóvil para el año 2010 ya está en la Consellería de Traballo. GKN Driveline, el mayor proveedor de componentes asentado en la comunidad (en el polígono de Balaídos de Vigo) y la segunda empresa del sector en Galicia (por detrás de PSA Peugeot Citroën) presentó el pasado 3 de diciembre a su comité de empresa un plan de ajuste que comenzarán a negociar en los próximos días con las distintas fuerzas sindicales con representación en la fábrica.
De prosperar la medida laboral, se trataría del tercer ERE utilizado en la planta del proveedor de origen británico para un colectivo de 766 trabajadores, lo que lo convierte también en el mayor ajuste del clúster gallego de proveedores, su sector, como ya ocurrió a lo largo del año en curso.
Fuentes consultadas en los sindicatos explicaron ayer que el ERE, de carácter preventivo, tendría una duración de 45 días de libre disposición y obedecería, según las explicaciones aportadas por la dirección de la firma, a unas previsiones de actividad semejantes a las del presente año, en el que el proveedor acusó una caída de la producción del 20%.
Único proveedor multimarca
La factoría viguesa de GKN Driveline es proveedora de transmisiones para una amplia cartera de clientes, entre los que se encuentran General Motors, Ford, Toyota, Kia y Nissan. A pesar de compartir polígono con Citroën no fabrica para la factoría viguesa. Precisamente su independencia del fabricante francés hace que la actividad de GKN evolucione de manera independiente a la de la mayoría de los proveedores del clúster gallego. Los sindicatos consultados, con excepción de la CIG, aseguran que «nadie niega la necesidad de la medida, porque la producción prevista es más o menos la misma que la de este año, y la planta tuvo 50 días de ERE», afirman.
Las mismas fuentes aclaran que la incertidumbre generada en torno a la planta de Opel en Figueruelas, a raíz del plan de ajuste retomado ahora por GM, y que contempla la supresión de 900 empleos en la fábrica de Zaragoza de momento no es una causa que justifique el expediente. «Si el nuevo Corsa [de la que GKN es proveedor] se va para Alemania, eso ocurriría en el 2012», explican.
Por su parte, el sindicato nacionalista anunció ayer su rechazo a la medida alegando que la factoría no solo ha hecho uso del ERE todavía en vigor sino que, al contrario, «se realizaron horas extras por las necesidades de producción, y ahora las perspectivas de producción son positivas, ya que desde el pasado verano se está registrando un aumento de trabajo», dice la CIG.
La central denuncia que los expedientes están siendo utilizados como «herramienta de flexibilidad a cargo del erario público», y aclara que se deberá aplicar únicamente cuando se detecte una situación de baja productividad. «No deben ser utilizados por la empresa ni aprobados por la Administración como ingeniería financiera a cargo del salario de los trabajadores», asegura.