«El sistema de cuotas provoca guerras para captar clientes»

ECONOMÍA

El representante de las grandes lácteas explica que para el consumidor la leche ha subido un 15%, mientras que las firmas pagan un 40% más que a comienzos de año

02 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Falta leche a nivel mundial y, además, los precios de los alimentos del ganado suben espectacularmente. Con este panorama, el consumidor tendrá que ir acostumbrándose a pagar por un litro del alimento blanco en torno a un euro. El director general de la Federación Nacional de Industrias Lácteas (Fenil), Luis Calabozo Morán, advierte de que hay que valorizar la leche, entre otras razones, porque las empresas «ya no pueden soportar unos márgenes muy deteriorados debido a las subidas».

-Menudo momento está viviendo el sector lácteo...

-Es una situación que nadie, ni siquiera ningún operador internacional, podía prever a finales del año pasado si no fuera por el componente, que ya veíamos, de los biocombustibles. Desde el punto de vista del sector ha sido un tirón de la demanda mundial que no se pudo seguir con la oferta.

-Pero, ¿quién se está tomando la leche?

-El tirón de la demanda se produce en países como India, China y Rusia, con accesos a niveles de desarrollo que les permiten mayores consumos. Además, hay programas y decisiones gubernamentales para desarrollar el consumo de lácteos en general. Pero es que también se produce un acercamiento de estas poblaciones a la proteína cárnica. En India o China, la demanda de carne estimuló la demanda de caseinatos, un subproducto del queso que se utiliza para hacer piensos para animales.

-Además, tampoco hay leche en polvo...

-Hay escasez para abastecer a países de Sudamérica y África Central, principales destinos de este producto. No se pudo seguir el tirón de la demanda por las grandes dificultades climáticas (sequía) que afectan a grandes productores como son Australia y Nueva Zelanda y porque, además, la otra gran zona de producción que es Europa está sujeta a un sistema de cuotas lácteas, con lo cual no puede sobrepasar su producción.

-Parece que va siendo hora de ir pensando en abolir las cuotas, ¿qué opina?

-En España se consumen diez millones de toneladas al año y sólo se permiten producir 6,1. El sistema de cuotas es anacrónico. No tiene sentido mantener esta situación que provoca un mayor perjuicio a España, que sólo cubre el 60% de sus necesidades. Como no se puede crecer o abastecer el mercado nacional importando leche o producto final, lo cual sería peor porque dejaría empleo y valor añadido a países vecinos, vemos estas tensiones en los mercados.

-¿Hay una guerra entre las empresas lácteas para captar clientes?

-Si sólo tenemos una cuota asignada, fija, que no puede responder a los tirones de la demanda, se produce una competencia entre algunos operadores que, poco a poco, se traslada a los distintos escalones de valor. El sistema de cuotas provoca guerras de precios para captar clientes que son lógicas cuando uno compite por una leche escasa en un sistema de racionamiento equiparable al de otros tiempos.

-La leche en las tiendas sube bastante más de lo que al productor, ¿por qué?

-La leche al ganadero desde principios de año y hasta la fecha subió un 40%. Con siete meses de retraso las empresas subimos al consumidor un 15%. Lo que hacemos es adaptarnos, ni siquiera tratamos de recuperarnos de unos costes que ya absorbimos anteriormente. Lo que hay que mirar es la subida a lo largo del año, con el retraso y el desplazamiento del coste financiero que eso implica. Este es un sector muy maduro en el que nos conocemos todos. El consumidor puede comparar muy rápidamente y decidir. Trasladarle subidas por encima del precio de coste es prácticamente imposible.

-Vamos camino del euro por litro...

-Alrededor de un euro en las primeras marcas. No queda más solución que valorizar el producto. Las empresas transformadoras ya no pueden soportar unos márgenes tan deteriorados tras las subidas. No se puede aguantar más. La única forma es valorizar toda la cadena, que el consumidor pague y que la leche y los productos lácteos vuelvan a recuperar el valor que siempre han tenido. No hace mucho un litro costaba igual que un periódico. La subida no supondrá para el consumidor más de 28 o 30 euros en el presupuesto familiar al año por persona en un producto básico.