La Xunta pide a una empresa cerrada que devuelva una ayuda

P. Seoane OURENSE

ECONOMÍA

La firma había cobrado 34.600 euros para once contrataciones Ourense acumula este año seis expedientes de regulación de empleo en el sector textil

18 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a delegación de la Consellería de Traballo de Ourense ha iniciado un expediente para reclamar a la empresa Diversos Carpazal el reintegro de los 34.600 euros que en diciembre del 2004 le habían sido concedidos como subvención para la contratación de once trabajadores durante un período mínimo de tres años. La actuación de la Xunta se produjo después de una denuncia de la Confederación Intersindical Galega (CIG) en la que se advertía de la situación. El sindicato había revisado el expediente de regulación de empleo, que afecta a la totalidad de la plantilla de esta sociedad y que fue aprobado a mediados del pasado agosto. La delegada de la consellería en Ourense, Carmen Rodríguez Dacosta, estima que, aunque la subvención fue otorgada durante el mandato del anterior Gobierno de forma correcta, ello no impide que ahora se reclame la devolución por el evidente incumplimiento de los compromisos adquiridos al recibir la ayuda. La propuesta para la regulación de empleo en esta empresa presenta como peculiaridad, según la propia resolución recoge, que fueron los trabajadores los que formalizaron la solicitud ante la delegación de Traballo. Lo habitual es que sean los empresarios los que realicen el trámite, cuyo desenlace es más o menos rápido en función de la aceptación de los empleados y los informes de la inspección de trabajo. Pérdida de pedidos Los trabajadores, según recoge la resolución del expediente en sus antecedentes de hecho, manifestaron en su propuesta de regulación que la empresa les manifestó que «Lonia Textil, principal proveedor de prendas de confección dende o inicio da actividade desta, manifesta que en adiante non suministrará traballo algún, aínda que, segundo a dirección da empresa, Lonia Textil non facilitou por escrito a extinción dos pedidos dos encargos, polo que non puido ser entregado aos traballadores solicitantes». En el momento de la presentación del expediente, los trabajadores tenían pendientes de cobro la mensualidad de junio y la paga de verano. La empresa justificó entonces el cese de actividad por la falta de «perspectiva de atopar a curto plazo un novo proveedor, ou novos mercados, (...) ao non ter mercado». El de Diversos Carpazal es el sexto expediente de regulación de empleo que se ha presentado este año en Ourense en el sector de la confección textil. Las compañías que han cerrado sus puertas con procedimientos administrativos ya completados son las de Locaro, M. López Salgado, Xunqueira y sociedad cooperativa San Miguel, que en total dejan sin empleo a 68 personas. El agravamiento de la crisis en Ourense ha llevado al cierre de Confecciones Sildi, con nueve empleados más, que ayer mismo formalizó la solicitud de expediente de regulación de empleo. Tiene este último cese la carga simbólica añadida de que el titular de la sociedad es el ex presidente de la asociación de talleres de confección textil de la provincia. Además de estos cierres de talleres, los dirigentes de la CIG de Ourense aseguraron ayer que en los últimos seis meses se han perdido más de la mitad de los puestos de trabajo en las empresas de confección textil que mantienen su actividad a la luz. En el año 2000, de acuerdo con los datos que maneja el sindicato nacionalista, había 66 sociedades y 2.448 trabajadores. La crisis, en opinión de la central, tiene una segunda cara en las difíciles condiciones de trabajo de algunas factorías. De todos modos, los problemas que está atravesando el textil no son exclusivos de Ourense, sino que se extienden al resto de la comunidad.