Ferrol y Marín se suman hoy al paro en el naval vigués por la cuarta víctima en dos semanas Once funcionarios abarcan un área de 22.000 empresas y más de cien mil empleados
02 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando el naval sale a la calle, todo Vigo para. La cuarta muerte en accidente laboral en menos de dos semanas hizo estallar ayer al sector con mayor capacidad de convocatoria y en menos de una hora consiguió reunir a 4.000 trabajadores para ocupar la sede administrativa de la Xunta y exigir medidas para que se haga cumplir la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. El problema es viejo y afecta a toda Galicia en donde, según las estadísticas, existe un inspector por cada 20.000 trabajadores. El propio jefe de Inspección Provincial, José María Casas de Ron, reconoció ayer esta carencia al admitir que los once funcionarios que cubren este servicio en Vigo son insuficientes. Según sus estimaciones, harían falta al menos siete inspectores más para abarcar el área más industrializada de Galicia, con 22.000 empresas y más de 105.000 trabajadores. Desde la Xunta se atribuye la competencia de contratación de más funcionarios de inspección directamente al Ministerio de Trabajo, al que recuerdan el incumplimiento de la promesa de incrementar las dotaciones, asumida el pasado mes de mayo, tras el accidente que costó la vida a cuatro empleados que trabajaban para Navantia. Reunión urgente Casas de Ron se reunió con los representantes de las centrales mayoritarias para intentar calmar los ánimos. Desde Santiago, la Administración reaccionó convocando con carácter de urgencia una reunión de la Mesa de Prevención de Riesgos en el Naval, en la que estarán la patronal y los sindicatos, para analizar las causas de la siniestralidad en el sector. Pero los del naval ya han anunciado que hoy volverán a salir a la calle. No estarán solos. La ferrolana Navantia ha convocado un paro entre las once y la una del mediodía de hoy y los astilleros de Marín se concentraron ayer ante el Concello. A su movilización se sumará la construcción, el otro sector más castigado por la siniestralidad laboral, con dos de los cuatro últimos fallecidos.