Las protestas contra la política social de Raffarin colapsan Francia

Mª Esperanza Suárez CORRESPONSAL | PARÍS

ECONOMÍA

Los sindicatos exigen respuestas a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores El caos en el sector aéreo provocó la cancelación de 88 vuelos en España

10 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

La pérdida del poder adquisitivo de los salarios sacó ayer a la calle a un millón de manifestantes en toda Francia, en una jornada de huelga casi general que perturbó seriamente el funcionamiento del país. Con los servicios públicos a medio gas y el transporte seriamente afectado, el Gobierno no hizo ni un gesto de aproximación a los sindicatos. La reivindicación salarial fue la única realmente compartida por las cinco centrales mayoritarias, que hicieron, sin embargo, bandera común incluyendo su oposición a la reforma de las 35 horas y a la destrucción de empleo en los motivos de la protesta. Los sindicatos estiman que los franceses han perdido entre un 5 y un 6% de su capacidad adquisitiva, en los últimos tres años, y exigen la inmediata apertura de negociaciones, tras el fracaso de las reuniones celebradas en los distintos sectores desde el pasado 5 de febrero, fecha de la última gran convocatoria de protestas. Poco más de un mes después, el seguimiento de los paros y el número de manifestantes dobló ayer a los de entonces. En las 150 manifestaciones convocadas en todo el país, los trabajadores del sector privado se unieron a los funcionarios públicos. Incluso en pequeñas localidades escasamente movilizadas se producían concentraciones de medio millar de personas. «Este proceso reivindicativo va a hacerse permanente si no se abren negociaciones reales», según el secretario general de la central comunista CGT, Bernard Thibaut. Atascos gigantescos Los accesos a París superaron ayer por la mañana los 250 kilómetros de atasco. Con el transporte urbano funcionando a un 25% y un servicio de trenes aún menor desde la periferia, el coche se convirtió para muchos en el único recurso. Los aeropuertos franceses se vieron también afectados por el paro de los controladores aéreos, aunque según la Dirección de Aviación Civil sólo fue secundado por un 20% de los trabajadores. El aeropuerto Charles de Gaulle consiguió limitar los retrasos a unos 45 minutos, pero en Orly fueron mayores al sumarse a la huelga el personal de tierra por un despido que consideran improcedente. En España, el paro obligó a cancelar un total de 88 vuelos El servicio de ferrys del Canal de la Mancha fue suspendido, aunque los trenes de alta velocidad que comunican París con Londres y Bruselas apenas se vieron afectados. Los paros en el resto del sector público tuvieron un seguimiento desigual: 15% de funcionarios de correos, 22% en el sector eléctrico, 36% de los inspectores fiscales. En la enseñanza, alcanzó el 40%. Pese a todo, El Gobierno no parece dispuesto a ceder ni un ápice ni a revisar siquiera el incremento del salario mínimo interprofesional, fijado hace ya tres años. El primer ministro Jean-Pierre Raffarin no quiso ni opinar sobre el alcance de este jueves negro . El ministro de Función Pública, Renaud Dutreil convocará a los sindicatos «antes de finale de marzo». y el responsable de Trabajo, Jean-Louis Borloo, quiere negociar a partir del día 18.