Los trabajadores de Anodizados reclaman a Gonzacoca soluciones a su situación laboral Sólo son 41 y no están acampados en María Pita, pero llevan más de siete meses encerrados en una nave de Sabón para exigir soluciones a su situación laboral. Son los trabajadores de Anodizados de Sabón, filial del grupo vigués Gonzacoca. Están en situación de suspensión temporal de contrato. Sólo cobran el 70% del sueldo y, mientras tanto, la cuenta atrás de su prestación por desempleo sigue avanzando. Además, les deben el salario de cuatro meses. Comen, viven y duermen en Sabón y están cada día más desanimados.
05 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Los más de mil trabajadores de Sintel estuvieron acampados en el madrileño Paseo de la Castellana durante seis meses y, al final, consiguieron lo que querían. Los 40 empleados de Anodizados de Sabón llevan ya más de siete encerrados en la nave que la empresa tiene en el Polígono de Sabón (Arteixo) y están como al principio. Peor todavía, porque los ánimos empiezan a fallar. Han establecido turnos de 24 horas, compuestos por seis o siete de ellos para, entre otras cosas, montar guardia y evitar que alguien se lleve la maquinaria, embargada para garantizar el pago de sus salarios. Cocinan, comen, viven y duermen en la nave en la que antes trabajaban. Algunas veces traen la comida de casa y, otras, reúnen dinero para hacer la compra en algunos de los supermercados de la zona. En estos meses han conseguido recaudar ayudas de los trabajadores de otras empresas del Polígono de Sabón y de los concellos donde residen algunos de ellos. La CIG también les ha prestado apoyo económico. El jueves comieron pollo, tortilla y pimientos de Padrón. Durante los primeros meses se entretenían en mantener limpia la maquinaria. Ya no pueden. Fenosa les cortó la luz por falta de pago hace un mes. Ahora matan el tiempo charlando, jugando al fútbol -cuando el tiempo lo permite- o a las cartas. A partir del mes que viene, sólo cobrarán el 60% de sus sueldo y a dos de ellos se les termina el paro. Junta de accionistas El viernes de la semana pasada hubo junta de accionistas, la primera en más de dos años. Gonzacoca, accionista mayoritario con el 59,63% del capital, aprobó el cambio de estatutos para permitir la libre transmisibilidad de acciones y el nombramiento de un nuevo administrador único, Wenceslao de Federico García, en sustitución de Eduardo González, presidente y consejero delegado de Anodizados y de Gonzacoca. Eurocolor, accionista minoritario, con un 29,53% del capital, que asegura haberse enterado de la convocatoria del viernes por la prensa, decidió impugnar la junta e iniciar acciones legales contra Gonzacoca y contra Eduardo González. La firma del grupo Alibérico dice que lleva dos años solicitando información y las cuentas anuales de Anodizados sin haber recibido respuesta alguna por parte de Gonzacoca. Todo ello ha servido para desgastar aún más los ánimos de los trabajadores encerrados en Sabón. «Creemos que están jugando a ver quién aguanta más, están esperando a que nos cansemos y tiremos la toalla», afirma apesadumbrado Aurelio Bello, portavoz de la plantilla. En septiembre está previsto que el Banco Pastor saque a subasta la nave de Anodizados. Bello cree que puede ser el fin.