La ONCE comienza a impartir cursos de adaptación al euro destinados a formar a los 800 vendedores gallegos del cupón Para algunos gallegos, la adaptación al euro va más allá de conocer las reglas de redondeo y el tipo de conversión. Las personas con deficiencias visuales deberán acostumbrarse, además, al tacto y al tamaño de las nuevas monedas, que están especialmente pensadas para evitar problemas. Para ello, la ONCE comienza hoy unos cursos que permitirán que los 800 vendedores gallegos del cupón se familiaricen con la divisa común. Las clases se impartirán simultáneamente en las instalaciones de la ONCE en A Coruña, Ferrol, Lugo, Santiago, Betanzos, Carballo, Vigo, Pontevedra, Ourense y Vilagarcía.
23 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Cuando la mayor parte de la sociedad no tiene demasiado claro de qué color son los billetes de euro o que aspecto tienen las monedas, más de 2.500 personas de Galicia con deficiencias visuales intentan aprender a reconocer la nueva divisa por su textura y tamaño. Contra las estafas. La entrada en circulación del euro, el día 1 de enero, obliga a los invidentes a ultimar su adaptación a la moneda común si no quieren sufrir más de una estafa. «Ahora, a algunos de nuestros vendedores del cupón los engañan, ¿cómo no van a intentarlo con la llegada del euro?», explican desde la ONCE. El objetivo de esta organización es reducir al mínimo los abusos por parte de los ciudadanos. Por ello, piden la colaboración y solidaridad de la sociedad con los invidentes. Además, a partir de hoy, los ciegos gallegos empezarán a formarse en la nueva moneda. Los cursos se desarrollarán durante los próximos meses, con tres sesiones de dos horas a la semana. Las clases van dirigidas a los vendedores del cupón, aunque la ONCE ha programado numerosas acciones formativas para el resto de invidentes gallegos. Una moneda adaptada. Durante las sesiones, los monitores explicarán las características del euro que, a diferencia de la peseta, está también pensado para los invidentes: los billetes son todos de distinta anchura y longitud y sus texturas son claramente distintas; las monedas varían en tamaño y en grosor, por lo que son fácilmente reconocibles. Llegan los «euroconversores» parlantes. En las clases se mostrarán a los invidentes los trucos para reconocer cada moneda y billete, mediante la utilización de réplicas del euro. Para ello, además, contarán con la ayuda de unos curiosos aparatos, los euroconversores parlantes, que permiten a los invidentes realizar operaciones de cambio y oir la respuesta. Cursos para niños ciegos. Los niños ciegos también pasarán una formación específica para el euro. En este caso, la información les llegará durante las clases de los dos primeros trimestres del curso escolar, coincidiendo con el período de convivencia de las dos monedas, según informó la ONCE. «Tenemos juegos adaptados para los niños, que les permiten divertirse y, a la vez, conocer el euro». Ayuda telefónica. Finalmente, el resto de la población invidente obtendrá información a través de jornadas prácticas y charlas. A eso se suma la puesta en marcha de una línea telefónica, con la que pueden contactar las personas con deficiencias visuales que deseen resolver alguna duda: 981 206 900. Este servicio estará operativo todos los días de ocho a tres de la tarde, hasta el 30 de junio del 2002. Disminuidos psíquicos. También tendrán problemas con el euro los disminuidos psíquicos. Desde la ONCE comentaron que está trabajando para ayudarles en la adaptación al euro. «En algunos casos, la situación no variará: los que poseen un coeficiente intelectual muy bajo no son capaces de hacer abstracciones númericas con la peseta, por lo que el euro no cambiará las cosas. Para otros, tenemos cursos específicos, como hacemos con la peseta, para que se adapten a las nuevas operaciones matématicas», apuntó un formador.