La tasa de desempleo en Japón alcanzó el pasado mes de julio el 5% de la población activa, un nivel que no se recordaba desde 1953. De esta forma, al cierre del pasado mes, el número de desempleados japoneses ascendía a 3,3 millones, 230.000 más que hace un año. Ante lo alarmante de la situación, el primer ministro japonés, Junichiro Koizumi, anunció que el Gobierno propondrá en breve la adopción de una serie de medidas para promover la creación de empleo en el país. De la misma manera, el ministro de Finanzas, Masajuro Shiokawa, prometió reforzar el fondo de 60.000 millones de yenes (unos 92.500 millones de pesetas), creado en enero de 1999 para distribuir ayudas a las empresas que contraten a personas con edades comprendidas entre los 45 y los 59 años.