SOFÍA VÁZQUEZ ANALISIS
08 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Las vacas locas y los desplantes de Marruecos a los negociadores del sector pesquero español torcieron la buena marcha de la economía gallega en el 2000. Sus efectos fueron pésimos, y continuarán si Mohamed VI y las autoridades relacionadas con el affaire alimentario no lo remedian de inmediato. Ante este panorama, sólo cabe que las autoridades diseñen políticas activas que neutralicen la negativa situación. No caben disculpas.