El pan ya no se amasa de noche

Rocío García Martínez
rocío garcía A ESTRADA / LA VOZ

A ESTRADA

Miguel Souto

La firma estradense A Fogaza implantará un turno de trabajo diurno para reducir costes y facilitar la cada vez más compleja búsqueda de personal

13 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

La desorbitada subida de las materias primas y de los costes de producción y transporte ha puesto en apuros al sector de la panadería, donde algunos negocios se están reinventando para poder subsistir sin disparar el precio de un producto básico.

La panadería estradense A Fogaza es una de esas empresas que están echando cuentas y ha encontrado en la jornada diurna una posible solución para matar dos pájaros de un tiro. Por un parte, para reducir los costes de producción y, por otra, para facilitar la búsqueda de personal, que en los últimos tiempo se ha puesto muy complicada.

Al frente de esta empresa que produce unos 2.500 kilos de pan cada día está el estradense José Manuel Loureiro. Estos días ha lanzado una oferta de empleo para contratar personal para activar un turno de trabajo diurno. La propuesta ha conseguido llamar la atención de bastantes aspirantes. Según explica Loureiro, no es nada nuevo, aunque por la comarca estradense todavía no se estila. «As grandes panadarías con varios despachos polas cidades xa levan tempo traballando así», explica. «Amasas polo día e deixas a masa nunha cámara de fermentación controlada. A masa pode estar a 5 ou 6 graos, cos azucres funcionando para que a masa vaia fermentando pouco a pouco. Á hora que conveña a cámara acende unha resistencia e pon a masa a máis graos para tela lista para cocer de noite. Así podes aforrar fermento e gañar tempo de repouso, con fermentacións máis longas que che van dar un mellor produto. Pola noite hai que traballar igual, pero precísase menos persoal porque xa só é ir dividir a masa —que repousa en bloques de 25 quilos— e cocela para que o pan chegue fresco pola mañá», explica el panadero. «Todo son vantaxes, pero requírese unha inversión grande nas cámaras», comenta.

Si todo va según lo previsto, la panadería A Fogaza activará el turno de trabajo diurno antes de final de año. «Non nos vai quedar outra, senón é dificilísimo atopar xente que queira traballar neste oficio», cuenta José Manuel Loureiro. A mayores, el cambio de horarios le permitirá a la panadería lograr un importante ahorro energético. La empresa invirtió el año pasado cerca de 50.000 euros en la instalación de placas solares que le han permitido reducir mucho la factura eléctrica. «Cando subira máis a luz estabamos pagando entre 7.000 e 9.000 euros ao mes. Agora a factura mensual anda nos 3.000 ou 4.000, pero coas placas solares o ano pasado conseguimos un aforro do 20%. Coa quenda de día poderiamos aproveitar máis as horas de sol. Hai certas horas do día nos que o custe enerxético é cero e aínda sobra enerxía para mandar á rede. Este luns, por exemplo, de 11.00 a 15.00 horas o consumo da rede foi cero, de 15.00 a 16.00 horas foron 1,9 quilovatios e ás 23.00 horas chegouse a 52 quilovatios», explica.

La empresa A Fogaza cuenta con un despacho en la propia fábrica de Lagartóns y con reparto puerta a puerta por las aldeas de la zona. Vende también su producto para muchas cadenas de supermercados, como Gadis, Familia, Eroski o Spar. Además, el pan de A Fogaza se sirve en los cáterings de muchos colegios en colaboración con Sala Gradín, en el cuartel de Figueirido, en todos los hospitales de Santiago y Pontevedra o en los Paradores de Turismo de Santiago, Cambados y Pontevedra, para los que se fabrica un producto a la medida muy exclusivo.