El concurso está en manos del Juzgado de lo Mercantil número 4 de Barcelona. De la sociedad de los cines solo queda ya del complejo lalinense. En el caso de los otros dos, se ha encontrado ya comprador o gestor que en el caso de las salas coruñesas es un empresario gallego. En Lalín, la puerta estaría abierta también a un hipotético comprador o un posible alquiler.
La sociedad tiene pagadas las nóminas y la deuda es básicamente la derivada de las hipotecas bancarias. Filmax tiene los locales del centro comercial en propiedad, prueba de la apuesta firme que la empresa hizo desde el primer momento por Lalín.
Al igual que ocurre con otros concursos de acreedores, la dinámica pasa por la extinción de los contratos como paso previo a la extinción de la sociedad y la puesta en marcha del correspondiente procedimiento de liquidación de la sociedad y de sus bienes que, en este caso, son los locales, la maquinaria y los equipos.
Efectos de la crisis
Los cines arrancaron con una plantilla de once personas. Una cifra que en los últimos años se fue reduciendo ante el descenso del número de espectadores. Una dinámica en la que también pesó la crisis que se dejó sentir con especial fuerza en la comarca dezana. Una crisis a la que aludía también ayer Carlos Fernández, que destacaba el varapalo sufrido por el tejido industrial en la comarca, especialmente en Lalín y que se tradujo en el cierre de numerosas empresas.
Durante los últimos años la sociedad audiovisual mantuvo conversaciones con el Concello y con el propio centro comercial en un intento de dar salida a los cines, sin resultado.