Deza dejó de entregar 200.000 litros de leche por la huelga

Rocío Perez Ramos
RocÍo Ramos LALÍN / LA VOZ

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

De madrugada vertieron parte de la carga de un camión en Cruces

30 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La huelga de entregas de la leche, aunque corta, supuso _según calcula Román Santalla, secretario de Unións Agrarias,_ en la comarca la pérdida de unos 200.000 litros de leche. Santalla calcula que la cifra pudo estar entre los cien y los doscientos mil litros, aunque los doscientos mil litros podría aún quedar escasos. La suspensión de la huelga en la comarca a última hora del miércoles permitió que se realizase ya recogida de leche de madrugada lo que propició que se salvaran muchos litros. No toda la leche se tiró, mucha fue aprovechada para hacer quesos o requesón y se regaló mucha a vecinos o se utilizó para alimentar a los animales. Un tercer día de huelga hubiera supuesto en la comarca de Deza, calcula este sindicalista, la pérdida de más de 800.000 litros de leche.

Tres céntimos de subida

Dado que la asamblea se celebró muy tarde en la zona, y aunque fueron varios cientos los ganaderos que asistieron a ella, algunos no se enteraron de la desconvocatoria temporal de la huelga, a la espera de las reuniones de los próximos días y de que se materialice una subida del precio de la leche que calculan podría establecerse entre 2,5 y tres céntimos. Esto motivó algunas incidencias.

A las cinco de la madrugada un transportista fue interceptado por varias personas que le vaciaron gran parte de la cisterna del camión. De nada valieron las explicaciones del camionero informando de que la huelga había acabado de momento. La leche acabó en el suelo.

A primera hora de la mañana de ayer un piquete interceptó una cisterna que venía de recoger leche en Agolada en la carretera de Melide a A Coruña. Pararon al conductor y le vaciaron una cubeta de leche. Aunque en Deza los ganaderos celebraron la asamblea ya en la noche del miércoles, en otras zonas de Galicia esta no tuvo lugar hasta ayer, lo que originó algunas situaciones como estas.

Los sindicatos destacan que aunque la huelga de entregas se suspendió temporalmente siguen a la expectativa y aguardan que se produzcan nuevos movimientos que continúen el camino emprendido en ese principio de acuerdo. Román Santalla valoró el gesto de los alcaldes y su apoyo apuntando que «esa unidade ten que manterse así» y señaló que «facemos un chamamento a unión de todos das cooperativas, dos transportes, das asociacións agrarias» y apunta que «damos un marxe de confianza, avanzamos un pouco pero é unha batalla dentro da guerra». Cree que hai marxe de medrar» y pone el acento en la lucha contra «unhos adversarios moi poderosos que utilizan armas de destrucción masiva». Carmen Canda, de Xóvenes Agricultores, la valoración «é de confianxa, pero a espera, é unha retirada momentánea pero agardamos a ver qué pasa». Señala que «vexo vontade de que nos axuden, sendo como somos un sector básico na comarca e en Galicia». Los sindicatos destacan que siguen con las armas en alto y preparados para volver a las movilizaciones en caso necesario.

UPA advertía ayer que la suspensión solo se mantendrá «con avances y acuerdos» y Fruga acusa a Feijoo de ser el culpable de que «se tivera que tirar leite e de que se perderan máis de catro millóns de euros». Creen que el principio de acuerdo fue confuso y sin compromisos y que llegó tarde demandado la intervención directa de Feijoo.

«Avanzamos un pouco, pero é unha batalla e loitamos contra enemigos moi poderosos»

Román Santalla

«A nosa valoración é de confianza e vexo vontade, pero agardaremos a ver que pasa»

Carmen Canda