La situación geográfica de Lalín, en el corazón de Galicia ha animado a un grupo de comerciales a instalarse este mes en la capital dezana y poner en marcha la empresa Joker del moroso que opera ya en España y Portugal. Su sede se encuentra en la calle P y desde aquí sale una flota de coches rotulados que tienen como principal misión la cobra de deuda a los que no quieren pagar. La empresa Joker Abogados SL se dedica a todo tipo de gestiones, pero en estos momentos su división comercial de cobro a morosos es la que tiene más demanda.
De momento la firma la forman seis personas, pero esperan en breve pasar a alguna más y «chegar a vinte ou vintedous», señalan. Sus componentes son José Gómez, José Luis Ameijeiras, Roberto Barreiro , Rubén Pérez, Miguel Gómez y María Gil, que se encargada de la administración. Dos son de A Coruña, tres de Ourense y uno de Pontevedra. José Gómez señala que pensaron en Lalín «porque está no medio, e gustounos porque a diferencia doutros pobos Lalín parece moi formal e serio en todo tipo de negocios»
En febrero esperan abrir sede en Santander. Lo del Joker apuntan «ocurriuusenos un día falando, gustanos o persoaxe, e tiña que ser algo chamativo, ademáis é o comodín no póker», alegan. Uno se encarga de ponerse el disfraz porque, como dicen sus compañeros, «cando rí é clavado, non lle fai falla nin a maquillaxe». La mayoría se dedicaba a labores comerciales y alguno incluso a la hostelería y la crisis les ha hecho agudizar el ingenio.
Si en tiempos de guerra «os que venden fusiles son os que se forran», en los de crisis el cobro de morosos es lo que tiene más salida. Las peticiones de cobro que reciben van «dende os 300 euros a unha que nos vai a entrar agora de 1,2 millóns de euros». Explican que «nestes tempos, lamentablemente non hai empresa que non deba nada». Apuntan que «naide ten nada, pero todos teñen abogados dos bós é algún máis de un». En su peliplo por la geografía española «é habitual que lle vaias a cobrar a algúen que di que non ten nada e vive nin chalé espectacular a nome do sogro, leva un Audi que está a nome do fillo...». En esto, afirman, «como nas películas todos dín que son inocentes, que non deben nada» y entre las excusas más socorridas «que les acaba de morrer o pai, a nai...».
Dado que los recursos funerarios abundan, estudian recurrir a la misma táctica y comprar un coche funerario que poner a la puerta de la casa o el negocio del moroso y vestirlo con corona de plástico y todo. De momento están mirando uno de los 80. Más información en www.jokerdel moroso.com .