Dos empresarios incuban en un centenar de troncos de roble hongos de la variedad shiitake para potenciar este otoño la micogastronomía en el turismo rural
03 sep 2009 . Actualizado a las 10:33 h.Fernando Lamas y José Nogueira son dos empresarios estradenses empeñados en potenciar el turismo rural. El primero regenta la casa Valfresco, en Curantes, y el segundo la Casa grande de Remesar.
Lamas se inició en el cultivo de las setas hace tres años. Después de descubrir las ventajas de los hongos shiitake y su relativa facilidad de cultivo, se decantó por esta variedad. Estos hongos cultivados desde hace siglos en las regiones montañosas de Asia, especialmente en China, Japón y Corea, poseen propiedades medicinales. Una de sus virtudes es su efecto fortalecedor del sistema inmunológico. Pueden ayudar en casos de herpes, gripes o resfriados. A estas setas se las considera además aliadas en casos de cáncer y tumores. Favorecen el control de la hipertensión y la digestión y reducen el colesterol.
Con tal lista de beneficios, el empresario no dudó en ensayar el cultivo para incluir las setas en la oferta gastronómica de su establecimiento. Y el experimento salió bien. Para cultivarlas es preciso inyectar los hongos incubados en troncos de roble recién cortados. Cuanto mayor sea el diámetro, más producción habrá. Los troncos se colocan bajo árboles frondosos cubiertos con plástico negro y se dejan incubar durante nueve meses. Tras el parto, los hongos seguirán creciendo en el tronco, colocado siempre bajo árboles que produzcan sombra. Los troncos producen setas durante cinco o seis años.
El empresario estradense tiene en la actualidad una docena de troncos en producción de su experimento inicial, que ya ha convencido a muchos paladares.
Superada la prueba, Lamas ha decidido meterse en la producción a mayor escala. José Nogueira ha visto en el cultivo una oportunidad interesante y se ha sumado al proyecto. Entre los dos han puesto a incubar un centenar de troncos de roble. Por el momento, la producción sigue cubierta, pero sus promotores esperan destaparla este mes.
Su intención es disponer de materia prima para ofertar en sus casas de turismo rural platos elaborados con shiitake a partir de este otoño. Según Fernando Lamas, las especialidades introducidas puntualmente en su negocio en temporadas pasadas han tenido buena acogida entre el público. En revuelto, a la plancha con ajo y perejil o con nata, las setas shiitake ya se han ganado algunos fieles.
Un filete sin calorías
«É unha seta moi carnosa e que gusta moito. Sacia como se comeras un bisté, ten moitas propiedades e aínda por riba, non engorda», explica Fernando Lamas.
Si la cosecha va bien, los empresarios estradenses estudiarán la posibilidad de comercializar el producto a través de otras casas de turismo rural.