En directo | Feria de antigüedades y cosas curiosas No hace falta atracar un museo para presumir de fonógrafo ni para alfombrar el salón con un kilim turco de dos siglos de vida. Basta darse una vuelta por la feria estradense
02 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.No es preciso correr riesgos innecesarios ni acabar en la trena. Quien quiera atesorar alguna reliquia del pasado o convertir su casa en un auténtico museo sólo tiene que acercarse al recinto ferial de A Estrada, que este fin de semana acoge la vigésimo primera edición de la Feria de antigüedades y cosas curiosas, con entrada gratuita. Veinticinco anticuarios de Galicia, Euskadi y Portugal exponen todo tipo de tesoros antiguos que el cliente puede llevarse a su casa a partir de un euro. Si el visitante no lleva dinero en metálico tampoco hay problema: los empresarios están preparados para cobrar con tarjeta de crédito. Entre las curiosidades de la feria pueden encontrarse un farol de tren localizado en la vieja estación de ferrocarril de Bandeira, una luz de carburo de las que llevaban las bicicletas de los años veinte, un huevo de los que se utilizaban para picar las ruedas de molino o una amplia colección de planchas que incluye modelos de hierro y de gas de diferentes épocas. Sogas hechas a mano con crines de caballo, yugos, braseros para calentar la cama, bancos de madera convertibles en mesas y mesas adaptables como camas son otras de las reliquias que pueden conseguirse en el certamen estradense. Los amantes de los relojes los tienen de cuco, de péndulo de 1920, de bolsillo o de estilo Napoleón. Un fonógrafo Edison de 1903, unos prismáticos militares, un ferrado para medir cereales, un taladro manual y una generosa colección de monedas merecen también un vistazo al menos.