EL VÓRTICE | O |
05 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.HASTA HACE bien poco las siglas eran patrimonio casi exclusivo de algunas sociedades -PATOSA (Pantuflo y Tomasa Sociedad Anónima), por poner un ejemplo-, de partidos políticos o de organizaciones humanitarias y de toda índole. Pero hete aquí que los políticos le han cogido gustillo a la cosa y nada es lo suficientemente original y bueno si no puede transcribirse en cuatro, cinco o seis letritas. Y si la palabreja que forman al unirse tiene gracia y salero, la repera. En estos tiempos que corren ni las fuerzas de seguridad se han librado del largo brazo de los políticos. Vale que hasta ahora teníamos la UDEV y la UDYCO, o incluso los GEO, así como la BRILAT y la PM, en el caso del Ejército, pero es que en estos últimos meses la cosa está que se sale y si uno no toma la curva con la debida atención se despeña y acaba ahogándose en un mar de siglas. En estas estábamos cuando llegaron los GRECO a la Comisaría de Pontevedra, a cuyas órdenes se encuentran, entre otras, la UIP de Vigo. Y no acaba aquí la cosa, ya que en septiembre nacerá el GOR. La Guardia Civil de Pontevedra no se iba a quedar atrás. Si en su seno ya existe el SEPRONA, los TEDAX o los GRS, próximamente estará el ECO, que tendrá funciones y cometidos similares que los GRECO de la policía nacional. Por cierto que todo está enmarcado en el PACCO o Plan de Actuación Contra el Crimen Organizado. Y yo me pregunto, ¿por qué el término «contra» tiene en unas ocasiones su reflejo en una sigla, caso de PACCO, pero otras veces no, sólo hay que ver el ECO? ¿Será que llamar PACO al PACCO ya sonaría a guasa, a cachondeo y nadie se tomaría en serio un proyecto que aspira a ser una panacea contra el crimen? O será por evitar los chistes fáciles relacionando un plan policial con una conocida comedia televisiva ambientada en una comisaría madrileña.