Kilos de historia en Maíndo

F. S. Cordón A ESTRADA

DEZA

MARCOS MÍGUEZ

Reportaje | La casa señorial más antigua de A Estrada ya existía en el siglo XIII La mansión, que cuenta con labras heráldicas de los Bendaña, Reino, Castro y Ximonde, se conserva perfectamente desde hace centenares de años

15 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El pazo do Outeiro de Maíndo (Couso) es, posiblemente, el vestigio de la historia medieval de las tierras del Vea que mejor puede atestiguar -además de ser el más antiguo- el esplendor de aquellos caserones, fortalezas y torres que plasmaban una continua presencia en esta zona de la nobleza, de una Iglesia poderosa de los señores feudales. Documentos a los que tuvieron acceso los estudiosos sugieren que la casa señorial ya existía a finales del siglo XIII o principios del XIV, junto a otros caserones similares cercanos al río Ulla, como eran los de Vilacriste y Barro, en terrenos que hoy pertenecen a Cora. La historia de esta torre fortaleza, que tenía inicialmente un marcado carácter militar, ya es más conocida a partir del siglo XVI. Estuvo relacionada con los linaje de los Bendaña, y después con los Reino, Castro y Ximonde. Se sabe que el obispo de Mondoñedo, Alvaro Núñez de Isorna y Bendaña pasó a controlar la torre por concesión del arzobispo de Santiago, Lope de Mondoza. Tras el dominio de los Suárez de Reino, el control pasó al linaje de los Cisneros, ya en el XVII, y por enlaces familiares a los Ximonde. El caserón perdió su carácter militar, para adquirir funciones de residencia puntual de administradores y criados que cuidaban las pesquerías del Ulla, mientras las tierras eran cultivadas por vecinos de aldeas próximas. En el ala más antigua de la construcción existen dos puertas, una con arco románico y otro ojival. Sobre este último se localiza la que posiblemente sea la labra heráldica más antigua de A Estrada, que representa el escudo de los Bendaña. A principios del siglo XX, el conde de Ximonde entregó este caserón a su hija Gumersinda Puga, casada con el catedrático en Santiago, Jesús Novoa. La hija de ambos, Jesusa, le pasó la propiedad a su propio sobrino Salvador Lissarrague, y éste a su hermana Mari Carmen, que aún vive y pasa en el caserón algunas semanas de descanso, con sus hijos. Uno de ellos reside asiduamente?en la casa.