Un gol anulado a Germán con 1-1 en el marcador fue a la postre clave en el triunfo del Arteixo Tito sufrió un esguince de tobillo y se tuvo que retirar del campo a la media hora
07 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.El C.D. Lalín se queda anclado. La derrota sufrida con el Negreira y el empate cedido frente al Verín en el Cortizo cobraron peor color al unirse un nuevo revés en el Ponte dos Brozos. El Arteixo se impuso por 2-1 y abrió un hueco de ocho puntos sobre un conjunto rojinegro que ve como el Deportivo B cobra otra distancia de cuatro. Los herculinos doblegaron a domicilio al Bergantiños por 0-1 con un tanto en propia puerta de Bustillo. Lo cierto es que los rojinegros no tuvieron suerte en el duelo de ayer. Llevaron la batuta del juego y tuvieron controlado a los locales, pero volvieron a pecar de picardía en una jugada a balón parado. Como en anteriores encuentros, los pupilos de Acevedo se vieron obligados a remontar el resultado por no estar atentos en el lanzamiento de un saque de esquina. El 1-0 con el que se llegó al intermedio dejó entre los lalinenses la sensación de que la situación se podía arreglar a poco que se encontrase el camino para finalizar las llegadas. Torres y Guerreiro no lo pudieran hacer durante los primeros cuarenta y cinco minutos, pero éste último acertó a batir a Carou en los instantes iniciales de la segunda mitad. El objetivo estaba cumplido. El 1-1 envalentonó al Lalín que se lanzó en busca de la victoria. Sin embargo, entre esa vena de lucidez ofensiva se cruzó el juez de línea que levantó la bandera para anular un presunto tanto legal de Germán. Buceta había enviado hacia atrás y el estradense llegando en carrera hizo el que parecía 1-2 de cabeza. Un claro síntoma de que no estaba en fuera de juego es que los futbolistas del Arteixo no protestaron en ningún momento. Y paradojas del fútbol. Del posible zarpazo visitante se pasó en poco tiempo al triunfo local. El tanto de Lemos decidió.