Santiago es el campus que recibe más científicos del programa Parga Pondal

Elisa Álvarez González
E. Álvarez SANTIAGO

DEZA

PACO RODRÍGUEZ

Diecinueve investigadores se incoporarán a la USC, de las 45 puestos habilitados en Galicia Química, con cinco plazas, será el área más reforzada, seguida de física y ciencias del espacio

15 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?incuenta científicos se incorporarán durante este curso a las universidades y centros de investigación gallegos, dentro de un programa puesto en marcha por la dirección xeral de I+D que pretende captar a cerebros para departamentos y laboratorios. El Parga Pondal posee una filosofía parecida al Ramón y Cajal puesto en marcha por el Ministerio de Ciencia, aunque éste busca repatriar a científicos veteranos, mientras que el gallego apuesta más por el personal joven. La resolución, publicada ya en el DOG, ha dejado en el campus de Santiago a la mayor parte de las plazas concedidas. En concreto diecinueve investigadores comenzarán a trabajar en las facultades de Compostela. Vigo, el segundo campus al que se incorporarán más científicos, recibe doce, A Coruña siete, Ourense seis y Pontevedra uno. Lugo y Ferrol se quedan sin investigadores en sus laboratorios, y además, la Xunta concedió dos plazas para centros del CSIC en Galicia, y tres para centros de investigación en las consellerías de Pesca y Medio Ambiente. Áreas Las áreas que recibirán un mayor empuje en Santiago serán concretamente química, con cinco investigadores, física y ciencias del espacio, a donde se incorporarán tres científicos, y ciencia y tecnología de los materiales, con dos. Sin embargo, áreas de humanidades como historia o filología también lograron que se les concediese alguna plaza. A nivel gallego, química es también el área con más plazas, diez en total, mientras que en biología se concedieron cinco. Con cuatro se quedaron agricultura y física y ciencias del espacio. El programa Isidro Parga Pondal, aprobado en el mes de mayo por la Xunta, palía así el fracaso del Ramón y Cajal, que apenas ha concedido plazas a las universidades gallegas por su carácter periférico, ya que al estructurarse a nivel estatal provoca que los científicos opten en su mayoría por las universidades de Madrid, Barcelona y Valencia.