Pesa a estar ya jubilada, Josefina Castellví conserva intacta su pasión por la ciencia, la misma que la llevó a dirigir la Base Antártica Española
04 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Santiago disfrutó ayer de la visita de Josefina Castellví, bióloga investigadora del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y antigua responsable de la base Juan Carlos I que pronunció una conferencia sobre la Antártida incluida en el ciclo de la Semana de la Ciencia en Galicia. -¿Cómo fue su experiencia en la Antártida? -Fue muy dura, pero no la cambiaría por nada del mundo. Aparte del frío y de otros problemas físicos, sufríamos mucho por la soledad, pero yo me quedo con el compañerismo y con los éxitos científicos. -Por qué es tan importante la Antártida? -Aunque parece que está muy lejos, lo que ocurre allí afecta a todo el planeta; es como el polo frío de una máquina que es la Tierra. Además, desde 1959 la Antártida es patrimonio de la Humanidad y continente de la ciencia. -Por cierto, usted fue la primera mujer que dirigió una estación científica en el Polo Sur. ¿Por qué cree que hay tan pocas mujeres científicas? -Eso era verdad antes, pero cada vez menos. En el Instituto de Ciencias del Mar, donde investigo, hay más mujeres que hombres, empezando por la directora y la subdirectora. Cuando yo empecé, en 1960, era impensable que a una mujer se le dieran responsabilidades, pero mis compañeros me han ayudado mucho. -¿Qué hace falta para que la ciencia se popularice? -Tres cosas: divulgación, divulgación y divulgación. Hay que explicar lo que se está haciendo y para qué. Un ejemplo muy bueno es esta Semana de la Ciencia. -Y educación... -Claro. Para hacerlo bien, los educadores deben sentir lo que transmiten.