A nivel provincial, son seis las empresas dedicadas al almacenamiento selectivo de estos residuos peligrosos para el medio ambiente. Cuatro de estas firmas tienen su sede en Vigo, mientras que las otras dos restantes se encuentran en O Porriño y Meaño. Lajo y Rodríguez (Lyrsa), Acuin y Samper, en Vigo, y Lajo y Rodríguez (Lyrsa), en O Porriño, son gestores intermedios de baterías. Esta última compañía, también se ocupa de recoger pilas eléctricas. Responsables de Lyrsa indicaron que su empresa compra baterías usadas a otras firmas más pequeñas. «Nosotros no encargamos de decantar el agua en un foso especialmente construido y cuando alcanzamos un determinado tonelaje, las envíamos a una planta de fundición», matizó. Este tipo de naves no existen por el momento en Galicia, por lo que los camiones se tienen que desplazar a Madrid o Zaragoza, entre otras localidades. La ciudad olívica es la sede de Hixienes, especializada en recogida de sustancias anatómicas, residuos hospitalarios y clínicos. Al igual que ocurría con las firmas anteriores, los residuos son trasladados a una planta donde son incinerados en «un vehículo blindado y térmico, especialmente acondicionado para este trabajo», apuntó un engargado de Hixienes. Por su parte, en Meaño se encuentra Protección Medioambiental, que se encarga del almacenamiento de líquidos oleosos.