Fin de semana gastronómico

La Voz

DEZA

RAMÓN LEIRO

M. GARABANTESA RÚA DO VENTO

22 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

ÉXITO DEL LIBRO SOBRE CRUCES DE ARMANDO VÁZQUEZ. El libro Vila de Cruces. A terra de Carbia, de Armando Vázquez, fue uno de los éxitos de la Feira do Galo de Curral. Los vecinos adquirieron numerosos ejemplares en los puestos de venta de la feria, al tiempo que insignias del festejo y otros recuerdos. El libro fue presentado el sábado en un acto en que intervinieron José Galego, párroco de Cruces, el autor, Armando Vázquez, el obispo auxiliar de Santiago, Luis Quinteiro Fiuza, el escritor Xosé Neira Vilas y el delegado del Grupo Voz, Martín Fernández.NORMA DUVAL, NORMAL. Norma Duval y su marido, Mark Ostervic, ex-jugador croata de baloncesto, participaron en los actos de la Festa do Galo de Curral. Se hospedaron en Merza y llegaron a Cruces en un Chrysler del año 1926 descapotable, saludando, como una rediviva Eva Duarte de Perón. La carpa estaba repleta de canas y ella leyó un texto lleno de tópicos, sin gracia y contradictorio. El sábado se había fotografiado con la práctica totalidad de los asistentes a la cena en el restaurante Don Din _estupenda, pantagruélica, bien regada y también cara_ y hasta cantado la rianxeira, a coro con los comensales, tras el café y la copa, y un bolero con un trío sudamericano. Eso sí, su trino _cantar, lo que se dice cantar, no canta_ no estaba incluido en el contrato ni en la factura.DONATO SE ENTREVISTA CON EL ALCALDE DE A ESTRADA. El jugador de moda del R.C. Deportivo de A Coruña, Donato, se entrevistó ayer con el alcalde de A Estrada, Ramón Campos, para solicitarle permiso para que la iglesia adventista a la que pertenece pueda realizar una reunión en la alameda. El permiso, que en otras ocasiones había sido negado a congregaciones similares, le fue concedido.EL SALMÓN, EL REY DE A ESTRADA. El rey del río se convirtió el domingo en el rey de A Estrada. Las 2.000 personas que participaron en la degustación popular acabaron con todas las raciones que se servían en la plaza de abastos. Los restaurantes de la villa también tuvieron una jornada de especial actividad. Los niños sintieron no poder subir al globo aerostático por causa del viento. Sí pudieron disfrutar de una concentración de motos antiguas y un certamen de gaiteiros. La fiesta estuvo plagada de políticos de alto standing.