Plata de leyenda para Teresa Portela en los Juegos de Tokio

Paulo Alonso Lois
Paulo Alonso ENVIADO ESPECIAL A TOKIO

DEPORTES

La palista de Aldán logra la medalla que le faltaba para completar un palmarés con 15 medallas en Campeonatos del Mundo y 17 en Europeos

22 sep 2021 . Actualizado a las 19:52 h.

Teresa Portela (Cangas, 1982) ya tiene la medalla olímpica que hace justicia a su trayectoria legendaria en el piragüismo. A sus 39 años logró la plata en 200 metros prodigiosos en la pista del canal Sea Forest de Tokio. No había ya otra deportista española con semejante permanencia en los Juegos Olímpicos, al completar su sexta experiencia en la cita de Japón. Ahora añade a su soberbio palmarés, que incluía 15 medallas en Campeonatos del Mundo y 17 en Europeos y otros cinco diplomas olímpicos, el único tesoro que le faltaba, en forma de plata en Tokio 2020. Sus padres -que no pudieron viajar a apoyarla por las restricciones por la pandemia en Japón-, ya le hacen sitio en la espectacular vitrina de su casa de Aldán. De esta manera entierra definitivamente un mal recuerdo, el de la mañana en la que el bullicio le impidió escuchar una señal del protocolo de salida de la final de K1 200 y terminó viendo como el bronce que merecía en Londres 2012 se esfumaba por solo 198 milésimas de diferencia.

Este martes todo resultó diferente. Portela, desafiando los principios del entrenamiento en piragüismo, logra a los 39 años una medalla en una prueba de velocidad pensada para cuerpos fibrosos, jóvenes y explosivos. Cruzó la línea de llegada con un tiempo de 38.883. Completaron el podio Lisa Carrington, como campeona (38.120), y la danesa Emma Jorgensen en el bronce (38.901). Tres prodigios, dos rivales que engrandecen la hazaña de la deportista de Aldán.

Portela había ganado el lunes en su serie clasificatoria para ahorrarse la participación en cuartos. Y ya este martes, a primera hora en la pista del canal de Sea Forest, había añadido emoción a su participación olímpica, porque se clasificó como cuarta, con el mismo tiempo que la quinta, la sueca Linnea Stensils. Superó entonces con buenas sensaciones una semifinal infernal, en la que coincidieron las favoritas al podio de Tokio.