Comprar otro billete para seguir soñando. España se encuentra ante un partido trampa en un momento crucial; y digo trampa porque Suiza se ha ganado a pulso el respeto que no tiene su DNI futbolístico; y digo crucial porque España se encuentra ante la posibilidad de meterse en unas semifinales, que supondría volver a la élite europea de nuevo.
Para ello hay que superar a Suiza, con un muy buen bloque colectivo, un gran portero y un entrenador (Petkovic) que tiene claro que la palabra equipo debe superar siempre a las individualidades.
Lo demostró contra Francia ninguneándola por momentos, acosándola cuando lo necesitó y sosteniéndola cuando quiso matar el partido. Todo ello a través de un buen ataque posicional que combinó por momentos con un bloque bajo defensivo y transiciones ofensivas rápidas, es decir, maneja como equipo el ataque y defensa posicional y las transiciones defensivas-ofensivas, un bloque colectivo que se adapta a cada fase del ciclo del juego y que le hace ser una selección muy peligrosa.
En cuanto a los nombres diremos que es importante la baja de su capitán Xhaka, sus tres centrales inamovibles Akanji, Elvedi y Ricardo Rodríguez y el delantero Seferovic, que lleva ya tres goles en esta Eurocopa.
En cuanto a España, algo ha cambiado; una selección a la que le costaba tanto hacer gol, ha hecho diez goles en los dos últimos partidos. Si bien Eslovaquia nos sembraba dudas, todos entendemos que hacerle cinco goles a la vigente subcampeona del mundo Croacia no es nada fácil.
Luis Enrique está haciendo partícipes a todos sus futbolistas; somos de las selecciones que más cambiamos y que, nos gusten o no esos cambios, acaban dando rendimiento. A falta de cracks, sí tenemos jugadores de diferentes características, que sorprenden con su diversidad, en un contexto en el que el sistema es el único que no varía, pero si varías las características de los futbolistas, terminas haciendo que el sistema mute, en relación a los futbolistas que lo conformen.
Por ejemplo, el otro día la selección marcó de centro-remate, en transición, a través de cambios de orientación profundos (con jugadores de segunda línea incorporados), por acumulación de futbolistas en área, a través de disparo-rechace-segunda jugada... Es decir, dominando diferentes registros, utilizando futbolistas diferentes.
En el debe de la selección tenemos la facilidad con la que nos hacen goles, debemos equilibrarnos mejor defensivamente, funcionar más con ayudas y saber replegar inteligentemente, de igual forma que sabemos presionar.
En cuanto a nombres propios de la selección, Busquets está siendo clave en todo lo bueno que le pasa al equipo. Me quedo con el trabajo colectivo de Morata más allá del gol y la magia de Pedri en los metros finales.
Creo que Luis Enrique volverá a tocar cosas, ya que cada partido necesita de diferentes músicos para componer las diferentes partituras.
Ojalá suene la partitura diseñada y España pueda colarse otra vez en la élite, para dar salida a una selección prometedora.