Fe en la resurrección tras Samaín

pablo gómez / luis m. rodríguez A CORUÑA, OURENSE / LA VOZ

DEPORTES

CESAR QUIAN

Baloncesto LEB Oro Gustavo Aranzana sugiere positivismo y efectividad ofensiva como ingredientes para la recuperación de un Leyma tocado que visita hoy al COB

01 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Agónico duelo por todo lo bajo en la LEB Oro. Dos gallegos, Ourense y Leyma, son los únicos equipos que solo han ganado un partido en lo que va de temporada. Ambos tuvieron, empero, una oportunidad menos que el resto, ya que su enfrentamiento del 15 de octubre no llegó a celebrarse debido a la rotura de una canasta en el pabellón Paco Paz.

El recinto ourensano acogerá a las seis de esta tarde el segundo intento de aquella pugna interruptus que dejó a ambos equipos al borde del desahucio. El Leyma es ahora colista y el COB, penúltimo. Los ourensanos vienen de ganar al Araberri (precisamente, el único equipo al que doblegaron los herculinos en lo que va de liga) y los coruñeses, de perder contra el Prat.

El entrenador del equipo naranja, Gustavo Aranzana, tiene la fórmula de la resurrección, con ingredientes obtenidos dentro y fuera de la cancha: positivismo y efectividad anotadora.

«Defensivamente, estoy contento, estamos dejando en menos registros anotadores a otros equipos, pero nuestro problema sigue siendo que no anotamos. Hay que mejorar los porcentajes de tiro, no quiero individualizar pero si hacemos un 18 % en tiros de tres y un 40 % en tiros de dos es muy difícil ganar», explicó el técnico que, de inmediato, añadió: «No voy a dejar de estar motivado y trabajar al máximo para mejorar. El equipo no está bien mentalmente, pero no nos vale de nada llorar. No podemos vivir en la negatividad, debemos ser positivos. Acumulas derrotas y los jugadores se frustran y entra la ansiedad, pero tenemos que evitarlo».

«Estoy convencido de que va a llegar una victoria en la que anotemos y juguemos sueltos y vamos a ganar un partido y nos vamos a quitar una carga de encima», aseguró el preparador

El cuadro cobista tiene la única duda de la participación de Rokas Uzas. El alero lituano sufre una fisura en un dedo y, aunque parece difícil que juegue, hasta una última exploración no puede descartarse su concurso.

Aranzana quiso hacer especial hincapié en el rebote ofensivo («a veces nos desangramos en él, que es lo que me preocupa muchísimo») y avanzó que hará rotaciones más amplias, para aprovechar el buen momento de Pablo Ferreiro y dar entrada a Mike Torres para dar respiro a Trevor Cooney.