Barcelona-Atlético de Madrid: Luis Enrique, obligado a ganar para evitar una crisis total

Una victoria ante el Atleti podría ayudar a los azulgrana a superar una semana convulsa tras la destitución de Zubizarreta y el anuncio de elecciones anticipadas


El Barcelona recibirá mañana al eufórico Atlético de Madrid en plena convulsión y obligado a ganar para evitar terremotos mayores. Un buen resultado de los locales en el Barcelona-Atlético de Madrid supondría para el conjunto de Luis Enrique un alivio necesario para reducir la tensión existente en el vestuario, pero cualquier otro resultado podría sumirlos en una crisis total con aires catastrofistas.

La decimoctava jornada de la Liga española tendrá su partido estelar, el Barcelona-Atlético de Madrid, en el Camp Nou, el escenario en el que el Atlético se proclamó campeón en la última jornada del pasado curso. Las circunstancias serán diferentes, pero el nivel de tensión alcanzará niveles parecidos.

El Barcelona asistió a una semana llena de nervios que incluyó la destitución del director deportivo, Andoni Zubizarreta, la dimisión de su ayudante, Carles Puyol, el anuncio de elecciones anticipadas para final de temporada y, sobre todo, la tensión entre la gran estrella del equipo, Leo Messi, y su entrenador, Luis Enrique.

La situación es tal que varios medios aseguraron que el jugador argentino «sentenció» a Luis Enrique, cuyo cargo quizá dependa del resultado ante el Atlético de Madrid. Y parte de la prensa afirma que ni siquiera un triunfo en el Barcelona-Atlético de Madrid podría salvarle del despido. «No me juego más que tres puntos. Sencillamente son tres puntos, contra un rival directo, pero tres puntos», dijo hoy sin embargo Luis Enrique, que negó la fractura del vestuario: «El día que mis jugadores no me sigan, lo dejo».

Las frías estadísticas dan en parte la razón al entrenador. El Barcelona se mantiene a la estela del líder de la Liga española, el Real Madrid, está en octavos de final de la Liga de Campeones y tiene asegurada virtualmente la clasificación para los cuartos de final de la Copa del rey.

Sin embargo, las sensaciones que ofrece el Barcelona distan mucho de las expectativas generadas a principios de temporada. A ello se une la inestabilidad institucional, con unos directivos permanentemente cuestionados.

En medio de todo el ruido aparece el Atlético de Madrid, un mal enemigo. El conjunto de Diego Simeone está igualado a puntos con el Barcelona y atraviesa su mejor momento de la temporada. Así lo confirmó el miércoles al vencer 2-0 al Real Madrid en la Copa del rey con un once inicial compuesto en su mayoría por teóricos suplentes. La jugada le salió impecable a Simeone. Obtuvo un gran resultado y se permitió dar descanso a futbolistas como Mario Mandzukic, Arda Turan, Koke o Tiago, pilares básicos de su esquema y titulares fijos en el Camp Nou.

Mucho más difícil, casi imposible, es adivinar qué idea tiene Luis Enrique para el Barcelona. No parece prudente tocar la delantera compuesta por Messi, Neymar y Luis Suárez, visto cómo está el ambiente. Además, Sergio Busquets y Andrés Iniesta regresarían a la alineación titular, que perderá a Xavi Hernández por unos problemas físicos. Mientras, Javier Mascherano sería central acompañando a Gerard Piqué. Pero todo son conjeturas en las horas previas al Barcelona-Atlético de Madrid.

«El Atlético es uno de los mejores equipos de Europa. Ha demostrado la peligrosidad y el potencial que tiene. Defiende muy bien, acumula muchos jugadores, y no son vulnerables. Será un partido de máxima dificultad», opinó hoy Luis Enrique.

El Camp Nou vivirá la reedición del último partido de la pasada Liga española, el Barcelona-Atlético de Madrid, en el que el Atlético conquistó el título al empatar 1-1 ante los azulgranas, que se quedaron a un gol de ser campeones con Gerardo Martino en el banco.

Ahora el Barcelona-Atlético de Madrid parece menos trascendente en el aspecto deportivo, pues la temporada está a medias, pero no en el institucional. Un nuevo tropiezo le podría costar el puesto a Luis Enrique, que ahora mismo sólo desea ganar tiempo a la espera de encontrar una ola buena.

Para ayudar a enredar más la previa del encuentro, la Liga española homenajeará a Messi antes del partido por convertirse en el máximo goleador de la historia del torneo. Actualmente cuenta 258 tantos en 294 partidos. Otra ocasión para que la hinchada azulgrana muestre su apoyo incondicional a su ídolo. Esa batalla ya la perdió Luis Enrique, independientemente de los resultados.

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