Daños colaterales de la sanción al Barça

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Mohamed Fadel posa para La Voz en un campo de fútbol.
Mohamed Fadel posa para La Voz en un campo de fútbol. capotillo< / span>

Medio centenar de niños extranjeros no iniciaron la temporada en Galicia a la espera de su licencia debido a la plaicación estricta del reglamento ordenada por la FIFA sobre el fichaje de menores

10 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

Son las consecuencias de la sanción de la FIFA al Barcelona y a la Federación Española de Fútbol (RFEF) por el incumplimiento del artículo 19 del Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores en lo relativo a la protección de los menores de edad.

Los clubes gallegos con jugadores comprendidos entre los 12 y los 18 años ven cómo, una vez iniciada la temporada, no pueden disponer de la mayoría de sus futbolistas extranjeros debido a problemas burocráticos relacionados con la documentación requerida por la RFEF a través de la Federación Gallega para expedir la licencia.

Son 463 niños los afectados por la aplicación estricta de una norma que no ha cambiado con respecto a la temporada pasada, salvo en la exigencia de un certificado de nacimiento a mayores y en que ahora no se expiden licencias provisionales amparadas en la Ley do Deporte en Galicia. En el espíritu de la norma está impedir el tráfico de menores y la comercialización de futbolistas de menos de 18 años, y protegerlos de los abusos de clubes e intermediarios. Los niños que se han quedado en Galicia sin iniciar la temporada son considerados daños colaterales a la sanción al Barça por parte de la FIFA.

Una de las zonas más afectadas es la Mariña lucense, poblada de inmigrantes de origen africano vinculados a labores del mar. El Burela lamenta la lentitud de los trámites. Como también lo hizo el Cariño, que considera «discriminatorio» que los niños extranjeros tengan que presentar el contrato de trabajo «de su padre y su madre». El Ribeira cuenta con ocho extranjeros en su cantera, de los que solo están jugando dos. El Puebla aún no ha podido inscribir a su portero Alassane, de Senegal, que lleva varias temporadas en el club y antes jugó en el Noia.

Según Manolo Mesa, delegado de la FGF en Ferrol, hubo bastantes niños implicados en la comarca. «Casi todos los clubes tuvieron algún jugador con algún problema, pero en muchos casos se solucionaron. Todos los delegados estamos de acuerdo en que la normativa es injusta. Debería haber una norma para el fútbol profesional, y clubes que pudiesen comerciar con chavales, y otra para los comarcales, adonde los niños no vienen para vivir del fútbol».

Información elaborada con las aportaciones de las delegaciones de La Voz