Las reducidas dimensiones del campo del Bertamiráns dificultaron mucho la práctica del buen fútbol por parte del Boiro. Por eso, los blancos cambiaron de estrategia al buscar como mejor aliada la fuerza física y no el buen trato al balón. Esto, como ocurre casi siempre que la pelota pasa a segundo plano, supuso poco fútbol y escasas ocasiones de gol. Solo hay que destacar un disparo de Rubén Márquez al filo del descanso que el meta José rechazó con los puños a córner. Mientras, los locales apenas inquietaron la meta defendida por Roberto, que estuvo muy bien arropado por su defensa.
Los de Gelucho buscaron las bandas y la velocidad de sus extremos para abrir el campo, que desde el minuto uno se le quedó pequeño. La defensa local se mostró muy seria, sobre todo manejando los pocos espacios que había. Y es que la iniciativa defensiva superó con creces a la ofensiva, que brilló por su ausencia durante toda la primera parte, lo que supuso un aburrimiento para los 200 espectadores que se desplazaron ayer por la tarde al municipal de Bertamiráns.
Tras la reanudación, el Boiro se hizo con el dominio de la situación. Esta ventaja le permitió llegar con cierta facilidad al marco ocupado por Dani, que salió en la segunda parte para defender la meta local. A pesar de esta superioridad en el juego, los futbolistas barbanzanos no consiguieron afinar la puntería para anotar goles. La mejor ocasión la tuvo en sus botas Anxo al lanzar una falta en el minuto 55 que Dani despejó de puños con una gran parada. Mientras, el Bertamiráns no llegó a inquietar a los blancos, salvo en alguna jugada aislada, como la que malogró Jesús, que disparó dentro del área pero su balón se fue por encima del larguero. Así se fue la mejor ocasión de los locales hasta ese momento para inaugurar el marcador.
Última ocasión blanca
Ya en el epílogo del partido, en el minuto 80, el boirista Anxo lanzó una falta que un defensa despejó de cabeza a córner. A los siete minutos, el local Jesús disparó dentro del área y el balón se fue rozando el larguero, lo que supuso un gran alivio para la plantilla barbanzana. Así se llegó a la tanda de penaltis. En total se lanzaron 22 penas máximas hasta que el meta Roberto anotó su gol y dio el pase a octavos de final al Boiro.
Los de Barraña se medirán contra el Silva, que ayer ganó al Ribeira. Este encuentro está previsto que se juegue el miércoles en el campo de A Grela, en A Coruña.