Un partido jugado desde la mañana

P. Gestos0 / E. Larriba PONTEVEDRA/ LA VOZ

DEPORTES

La marea provocada por la Selección se extendió por toda la ciudad en una jornada histórica

08 sep 2012 . Actualizado a las 11:54 h.

El deporte convirtió la ciudad en una fiesta. Pontevedra vivió ayer una jornada histórica con la marea provocada por la Selección Española, cuando los ciudadanos todavía no se habían recuperado del gran impacto de la Vuelta Ciclista.

El encuentro de la Roja contra Arabia Saudí disputado por la noche en Pasarón se empezó a jugar ya desde por la mañana en las calles, donde se notó la afluencia de visitantes de toda Galicia para asistir al partido o, a falta de localidades, vivirlo más de cerca e intentar un contacto visual con sus ídolos futbolísticos a la entrada o a la salida del estadio.

Los aficionados se hicieron notar en las terrazas de los bares y restaurantes y el rojo y gualda de las camisetas, gorras y banderas del equipo español fue el color predominante en toda la ciudad, sobre todo a medida que se acercaba la hora del encuentro. También las papelerías se hincharon a vender rotuladores ante la posibilidad de conseguir que algún jugador les firmara la camiseta.

El Village Club Selección montado en la Alameda se convirtió por segundo día consecutivo en el principal punto de encuentro de los más jóvenes seguidores. Después de las más de 10.000 personas que se acercaron el jueves hasta los stands de los patrocinadores, ayer la afluencia siguió con el mismo ritmo de gente yendo y viniendo por Montero Ríos, duplicando o triplicando globalmente el número de espectadores que llenaron a Pasarón.

El recinto temático de ocio volvió a registrar largas colas para ver y fotografiarse con el triplete de las dos copas de Europa y la del Mundo ganadas por la Roja y cuatro horas antes del partido en la carpa de Movistar el speaker seguía anunciando el sorteo de las últimas entradas que quedaban disponibles.

Al filo de las siete de la tarde, el ambiente empezó a subir de tono con las actuaciones musicales de los grupos. Jaula de Grillos, The Cornelius, Amigos de Blas y Diego Novoa que fueron los encargados de poner en marcha la cuenta atrás para el momento culminante. Este llegó cuando en la pantalla gigante instalada en el escenario conectó con el campo de Pasarón para retransmitir en directo el partido y dar la oportunidad a los pontevedreses y visitantes de verlo en medio de una euforia colectiva con reparto de banderitas para animar al equipo.

Merchandising

Entre el gentío que invadió las calles no faltó la presencia de árabes disfrazados que repartían dólares. Y los vendedores ambulantes hicieron la competencia a la tienda oficial de la selección en la venta de Merchandising.

Muchos aficionados vieron frustrada la posibilidad de que alguno de los jugadores de la Selección pasaran al mediodía por el Village de la Alameda como inicialmente se había anunciado y los más ansiosos por ver a sus ídolos no dudaron en desplazarse hasta las inmediaciones del estadio de O Burgo para intentarlo. Entre los asistentes al partido y los que solo acudían a por el autógrafo o la foto, una marabunta cruzó el Lérez por puentes del O Burgo, de Santiago y de Los Tirantes.

Familias enteras disfrutaron de esta fiesta de la Roja vivida ayer en Pontevedra, en la que los niños reclamaron el papel de principales protagonistas como los más forofos.