Sumó tres puntos de oro ante un Sporting de Gijón B que no se jugaba nada
30 abr 2012 . Actualizado a las 06:59 h.El Coruxo supo aguantar ayer la presión de salir al campo de O Vao en puestos de descenso directo para hacer sus deberes y acabar el partido en zona de permanencia. Marcó el único gol del partido, estrelló un balón en el travesaño y sumó tres puntos de oro ante un Sporting de Gijón B que no se jugaba nada.
Apelando a ese viejo refrán entre gallegos y asturianos, se puede decir que el primo fue el filial sportinguista. No es que le regalase algo a los hermanos del Coruxo, pero tampoco hizo demasiado por quitárselo. Incluso reservó los dos cambios que le faltaban para los dos últimos minutos del encuentro, para dar entrada a algún juvenil.
Pero la clave estuvo en la máxima eficacia del Coruxo, porque remató una sola vez entre los tres palos durante el primer período y ya le bastó para obtener lo que quería: adelantarse en el marcador.
En esta ocasión, el técnico local, Josiño Abalde, modificó su planteamiento, inclinándose por una defensa de cuatro hombres en vez de cinco. Apostó por un 4-2-3-1, con Rafa como delantero más adelantado para que pudiese mover a los centrales rojiblancos.
La única acción con cierto peligro por parte del Sporting ante del descanso se produjo en el minuto 8, pero el guardameta Alberto salió oportunamente para desbaratarle un balón a Jara. Ese fue prácticamente el mejor bagaje ofensivo de los gijoneses en el primer período.
El Coruxo se mostró muy precavido, supo llevar el balón al campo contrario para que se jugase lo más lejos posible de su área y lo consiguió, porque no pasó apuros.
En la segunda parte, el equipo de Josiño Abalde se empleó más al contraataque, pero sin meterse atrás. El juego discurrió mayormente en la parcela ancha, sin que uno de los dos equipos se hiciese con el mando en la posesión.
El Sporting intentó sorprender con algunos cambios de orientación o mejor dicho fue todo lo contrario: «desorientación». Porque el campo se le hacía pequeño y el balón se le marchaba fuera.
El único temor de la afición local era que algún jugador sportinguista se encontrase con una pelota en un rechace y le empatase el partido. Pero ni siquiera se dieron las circunstancias, porque el Coruxo, además de estrellar un chutazo en el travesaño, dispuso de otra ocasión muy clara. Tampoco le hizo falta.
Gol: 1-0, min. 33: Josu Villar, de remate de cabeza dentro del área, tras un centro por la derecha de Jesús Varela.
Árbitro: Julián García, del colegio cántabro. Amonestó a Zurbano, Pastoriza, Fondevila, Varela y Antón, junto con Landeira y Muñiz
Incidencias: Unas 1.000 personas en el campo de O Vao. Estuvo el seleccionador de Guinea.
Alberto; Varela, Alberto García, Yago Yao, Pastoriza; Antón, Villar; Marcos Álvarez (Peláez, min. 93), Antúnez, Centrón (Zurbano, min75) y Rafa (Fondevila, min. 62).
Taboas; Hernández (Pablo, 92), Alaín, Landeira, Carlinos; Jara (Álvarez, 89), Barrera, Muñiz, Diego; Adama (Castro, min, 74) y Guille.