El pichichi inesperado

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El ex barcelonista ya es el ídolo del Benfica tras aupar al equipo con su fútbol de toque y su eficacia goleadora

03 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

El Estádio da Luz alumbra un nuevo ídolo y el benfiquismo lo bendice. Claro que, a Manuel Agudo Durán, Nolito, (Sanlúcar de Barrameda, 1986) no le hace falta jugar demasiado para marcar un gol, lo que le allana el camino de la gloria. El ex barcelonista es el máximo artillero de su equipo y de la Liga portuguesa.

Cinco goles del gaditano en siete jornadas del campeonato nacional (a pesar de su suplencia sobrevenida en los dos últimos partidos) han situado al Benfica en lo más alto. Tres más de Nolito en la Liga de Campeones han colocado al cuadro encarnado en inmejorable posición del grupo C, por delante incluso del poderoso Manchester United.

Nolito es gol. Lo saben hasta en Brasil, donde el diario de referencia, O Globo, le retrata con esta pincelada estadística: «Nadie niega que jugar en el Barcelona es el sueño de nueve de cada diez jugadores del planeta. El futbolista que sobra en esta estadística es Nolito».

Es ahora cuando se recuerda aquellos orígenes en el Atlético Sanluqueño y el Écija, pero sobre todo la oferta de renovación realizada por el club azulgrana y que el gaditano rechazó el pasado verano para enrolarse en el Benfica de Jorge Jesús, subcampeón que pretende romper el dominio del Oporto (desde el año 2003, solo pudo arrebatarle dos Ligas al equipo del Dragão).

Semejante reto debió encandilar a Nolito, que acudió a Lisboa con su carta de libertad en la mano y firmó un contrato hasta el 2016 con una cláusula de rescisión de cincuenta millones de euros. Ahora que casi alcanza una media de gol por partido, el andaluz está más unido que nunca a la afición encarnada, que adora su fútbol de toque corto y rápido, del toca y vete.

El inicio del ex barcelonista con las Águilas fue brillante, igualando el récord que poseía en solitario hasta el momento Eusebio con el número máximo de partidos consecutivos marcando (cinco); pero su progresión asombra aún más. «Siempre es bonito ganar, y mejor aún marcar, hemos dado un paso al frente», resumía el ídolo sanluqueño.