El Atlético vuelve a enredarse

D. Valera

DEPORTES

El Atlético continúa en caída libre. Ante el Almería dejó escapar una oportunidad de oro para sumar sus primeros tres puntos en Liga. Un clamoroso fallo defensivo permitió a los de Hugo Sánchez empatar el partido en el último minuto. La tarde se presumía tensa en el Calderón. Los paupérrimos resultados cosechados en los tres primeros partidos del campeonato unidos al humillante empate ante el Apoel de Nicosia chipriota en la Champions no hacían presagiar nada bueno.

Además, la goleada en el Camp Nou dejó damnificados. Agüero y Simão empezaron en el banquillo por una sobrecarga muscular. El peso ofensivo recayó en Forlán y Sinama. El problema fue que el delantero uruguayo estuvo muy desafortunado y el francés volvió a demostrar que la camiseta rojiblanca le queda excesivamente grande.

El partido no pudo comenzar peor para los locales. Antes de cumplir el primer minuto, Crusat arrancó desde la línea medular y se plantó solo ante Roberto, pero su tiro salió desviado. El Atlético tardó en reaccionar del susto. Cada balón colgado provocaba pánico en las gradas del Calderón.

Los rojiblancos no creaban fútbol. Paulo Assunção y Cléber Santana son jugadores defensivos, con muchos problemas para generar fútbol. El único con magia en las botas era Jurado, pero Abel lo castigó una vez más en la banda izquierda. Allí, enjaulado en unos metros alejados de la línea de creación, los madrileños desaprovecharon su fútbol.

Cuando algo va mal, siempre puede ir a peor. La ley de Murphy se cumplió para los locales y tras marrar Forlán un penalti y una ocasión Sinama, el Almería completó una gran contra que culminó Piatti solo ante Roberto para abrir el marcador. Los decibelios aumentaron en el Calderón. El palco y banquillo rojiblanco temblaron solo de pensar en una nueva derrota. Sin embargo, dos minutos después de encajar el gol, el brasileño Cléber Santana aprovechó un rebote dentro del área para fusilar a Diego Alves y llevar la igualada al luminoso. Así se llegó al descanso.

Pero el empate no llevó la tranquilidad a la grada. La suerte para los colchonero s fue que los almerienses no aprovecharon los inmensos huecos entre Roberto y sus centrales. Un suplicio para los rojiblancos hasta que apareció Forlán. El uruguayo se aprovechó de un mal despeje de Chico y superó con un zurdazo de calidad al meta rival.

Fieles a su estilo, los rojiblancos no supieron sentenciar el choque y regalaron el empate a los andaluces en el último minuto. La defensa madrileña no falló en el fuera de juego y Piatti marcó a placer para dar un inesperado punto a los almerienses que nunca perdieron la cara al partido. Y para que la afición volviera a despedir con protestas a su directiva.