Guti, de uno más a uno menos para Juande

DEPORTES

06 abr 2009 . Actualizado a las 02:23 h.

«¿Ahora? Ahora no juego». Las cámaras de Cuatro hicieron público uno de esos secretos a voces del vestuario blanco. La relación entre Guti y Juande Ramos es nula, en el mejor de los casos.

Para el partido ante el Málaga, el técnico remendó las numerosas bajas en el medio campo merengue optando por Sneijder y Gago, muy fatigados (sobre todo el argentino) tras sus compromisos internacionales. A Guti lo llevó como fondo de armario. Eso sí, le hizo calentar desde el arranque de la segunda parte y quiso que saltara al campo a cinco minutos del final. La respuesta del jugador sorprendió hasta a Michel Salgado, su compañero de banquillo.

Para desgracia del centrocampista, Cuatro le hacía un seguimiento, intentando reflejar las malas relaciones con su entrenador y la cadena privada no pudo haber elegido mejor día. Antes aún de su negativa a entrar en juego (que sirvió al automarginado Drenthe para pisar el césped casi dos meses después), Guti ya había criticado a Juande tras el gol de Higuaín: «Ahora quitará a un mediapunta para meter a un centrocampista». Casi acierta de pleno. Se fue Huntelaar y entró Javi García.

Las dotes de adivino del rubio no le permitieron pergeñar la que se le venía encima el día que respondió con un «¡no me jodas!» cuando el míster decidió sustituirle en el partido contra el Atlético.

Precisamente aquel día, con Guti como titular, el Real Madrid frenaba una racha de diez victorias seguidas. En tiempos de Schuster, la entrada del centrocampista en el once también había supuesto el primer partido sin sumar tres puntos en una serie de nueve.

El futbolista, al que se le presupone una clase muy por encima de la media, nunca había acabado de convencer a sus entrenadores, que le escatimaban minutos, pero jamás ha vivido una temporada peor. Apenas ha disputado 1.000 minutos, perdiendo un balón cada diez y recuperando uno cada media hora. Falla un pase de cada cuatro (Lass o Gago, uno de cada seis).

El técnico manchego está muy descontento con el rendimiento del centrocampista al que antes del viaje a Málaga definía como «un jugador más de la plantilla». Guti se encargó de demostrarle que en realidad es uno menos.