El Real Zaragoza, tras su victoria sobre el Recreativo de Huelva, se sube al último tren de la salvación y consigue salir de la zona de descenso para meter en ella al conjunto onubense, aunque en igualdad de puntos.
La victoria del equipo local tiene además un valor añadido porque se produjo por más de un gol, diferencia que consiguieron los andaluces en el encuentro de la primera vuelta, lo que concede a los maños ventaja en el averaje particular. Por tanto, estará siempre por delante en caso de empate al final.
Al Recreativo lo condenaron sus propios errores en un partido en el que habría podido certificar prácticamente el descenso zaragocista de haber ganado, pero en el que la presión local propició gravísimos fallos en los zagueros foráneos que acabaron costándole al decano los dos primeros tantos y prácticamente la derrota.
El conjunto aragonés mostró otra cara distinta a la habitual en este encuentro, estuvo muy mejorado y, además, el tempranero gol de Sergio García ayudó a expulsar la presión y los nervios que habían evidenciado los jugadores en los últimos encuentros.
Al Zaragoza se le puso el partido de cara. Cuando apenas había transcurrido minuto y medio, Pablo Aimar le robó el balón a Edu Moya para acabar la jugada Sergio García, tras servicio previo de Oliveira. Con la tranquilidad del tanto, el equipo de Manolo Villanova ponía en muchos problemas al Recre, especialmente cuando intentaba sacar el balón jugado desde atrás. Y, fruto de esa presión, se produjo un nuevo error de la zaga andaluza, en este caso de Iago Bouzón, al que Oliveira le quitó el balón y ante la salida del meta Stefano Sorrentino le batió por bajo ajustando el balón al poste izquierdo de su portería.
En la segunda parte, Oliveira fue protagonista con dos ocasiones claras que hubieran sentenciado la contienda. A la tercera fue la vencida para el delantero, que en un cabezazo en el minuto 78, tras un saque de falta, hizo subir al marcador el 3-0. El Recre acabó con diez jugadores, y el Zaragoza, con nueve.