Llega un partido caliente después de una semana de alto voltaje.
22 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Las oportunidades se van acabando. La paciencia, también, porque la magnanimidad del público coruñés no es infinita. Por primera vez esta temporada la música de viento sonó con cierta fuerza en Riazor durante el partido contra el Numancia, y el asunto puede ponerse feo si el Deportivo vuelve a engatillarse esta tarde. Riazor juzga al Deportivo con el Espanyol como testigo, y el tribunal de la grada deliberará en función de las pruebas de recuperación que pueda aportar el conjunto blanquiazul. Lo hará además en un partido caliente, producto de una semana de alto voltaje con las declaraciones de Pandiani y las réplicas de Irureta y Tristán como telón de fondo. Hay una expectación notable por comprobar la reacción de la grada. Jabo tendrá que dar hoy varias respuestas arriesgadas a preguntas concretas. La primera, quién va a ser el delantero centro titular. ¿Será Luque la decisión salomónica del técnico? Pero por detrás vienen otros interrogantes. ¿Qué pasa si Pandiani se queda en el banquillo y el partido no va bien? ¿Y si es Tristán el del ejemplo? La solución, a las cinco. De momento, el técnico ha decidido indultar a Walter en el aspecto deportivo, con una inclusión en la lista que no desvela esas incógnitas sobre titularidad. Pero todo a su tiempo. Cambio de rumbo Tan delicado compromiso para el Dépor coincide con el inicio de la segunda vuelta, en la que los coruñeses deben acreditar unos números no buenos sino excelentes para conseguir su objetivo inicial: acabar la Liga entre los cuatro primeros clasificados. El cambio debe ser radical. Sin margen para el error y con sólo dos victorias en Riazor en el torneo de la regularidad (ante Levante y Getafe) llega un adversario que sí ocupa actualmente puestos de Champions, un privilegio reservado en teoría a conjuntos como el coruñés. Los periquitos no presentan buenas cifras en Riazor. De 31 partidos en Primera División sólo han logrado ganar dos en las temporadas 64-65 y 95-96. Frente a ellos aparecerá un Deportivo ansioso por sacudirse el registro de dos meses sin ganar en la Liga. La última victoria, en Villarreal. Los catalanes vienen con varios conocidos de la afición gallega en sus filas. Tal vez el más popular sea Lotina por su vinculación al Celta, pero en Riazor gustará ver de nuevo al extremo Amavisca, que regresa a este estadio como probable titular. Muchos recordarán también al lateral derecho Ibarra por sus enfrentamientos con el Dépor en la Liga de Campeones, cuando militaba en el Mónaco.