Contribuir a proyectar una imagen moderna, abierta, de Ferrolterra y de Galicia, además de disfrutar con el surf y proteger el medioambiente, son algunas de las premisas que forman parte del decálogo por el que se rigen los organizadores del campeonato de surf Pantín Classic, que en la jornada de ayer se clausuró en el arenal valdoviñés. A punto de cumplir la mayoría de edad, ya que este año se cerró la decimoséptima edición, el campeonato de surf de Pantín sigue en la cresta de la ola. No es fácil para un deporte calificado de minoritario, aunque sean ya miles los que lo practican (en especial en Estados Unidos, Australia o Sudáfrica), y por el que no se cobra entrada para ver el espectáculo, salir adelante y sobrevivir. Sin embargo, Pantín enamora, dicen los organizadores, quienes pese a que han bajado notablemente el presupuesto de la prueba, cuentan en cada edición con la participación de algunos de los mejores súrfers del panorama mundial. La belleza natural del arenal de Pantín, el trato y en especial el boca a boca entre los surfistas, funciona. El surf es para muchos una actividad profesional. Se mueven por intereses de sus espónsors, así como por la cuantía de los premios. En Pantín sólo se reparten 25.000 dólares, cuando las pruebas del máximo nivel llegan a los 125.000, aunque pese a todo cuatro campeones del mundo, el californiano Tom Curren, C. J. Hobgood, de California, o los australianos Damien Hardman y Mark Ochiluppo se pasaron por Pantín. Mucho surf, calor y buenas olas fueron la nota destacada en la final de la edición de este año, que ayer se celebró en Pantín. En esta edición, la monteira del gaiteiro que se le entrega al vencedor se fue a Hawai, ya que venció T. J. Barron, un joven surfistas de sólo 18 años. La segunda plaza fue para un competidor de Tahití, Alain Riou, mientras que en la tercera plaza se metió un australiano, Kai Ottón y la cuarta fue para el vasco Eneko Acero. La música de la película Memorias de África invitó a echarse al agua a las cuatro finalistas femeninas Claire Karabatsos, de Francia, Extitxu Estreno, de Euskadi, Marie Pierre Abgall, de Francia, y la canaria Adelina Taylor. La victoria final fue para la canaria Adelina Taylor, mientras que Mari Pierre Abgrall, fue segunda y a continuación se clasificaron la vasca Extitxu Estremo y la gala Claire Karabatsos. La prueba masculina fue puntuable para el mundial y la femenina para el europeo.