La Fiscalía lusa abrirá una investigación por su fallecimiento
26 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Desde un paro cardíaco hasta una embolia pulmonar. Hubo hipótesis para todos los gustos. Pero, oficialmente, todavía se desconocen las causas de la repentina muerte del delantero húngaro del Benfica, Miklos Fehér. Después de cuatro horas y media de autopsia, no se encontró ninguna lesión que pudiese provocar el fallecimiento del joven jugador. Por ello, se recogieron tejidos de su cuerpo para realizar exámenes complementarios a nivel anatómico, patológico y toxicológico. La Fiscalía General de la República portuguesa anunció que abrirá una investigación para esclarecer las causas de la muerte. Los resultados de la autopsia no fueron definitivos. Horas antes del examen post mortem, el ex reponsable médico de la selección húngara Dezso Lejko ya había advertido que desconocía que Miklos Fehér padeciese algún tipo de dolencia cardíaca. «Además, no tomaba medicamentos para ningún problema cardiovascular», añadió a la agencia de prensa MTI. «La carga física que tiene un jugador de fútbol no es tan intensa como en el caso de algunas otras ramas deportivas, por lo que no se puede decir que el triste fallecimiento de Fehér se deba a esto», dijo Lejko. El cuerpo de Miklos Fehér fue trasladado a una capilla ardiente inslatada en el estadio da Luz lisboeta tras la autopsia. Hoy, los restos mortales del internacional recibirán sepultura en Hungría.