FÚTBOL
11 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.La Condomina hablará gallego este domingo. El coruñés David Vidal y Fernando Castro Santos se enfrentarán en un partido vital para la permanencia en Segunda de sus respectivos equipos, el Murcia y el Polideportivo Ejido. Los locales tan sólo superan en dos puntos al cuadro almeriense, que ocupa el cuarto puesto por el fondo de la tabla. «No se trata de un duelo de uno contra el otro, sino que ahora estamos dirigiendo a estos equipos y toca jugar», señala el pontevedrés Castro Santos. «Un paso más en la cruzada por la permanencia que llevo a cabo en el Murcia», en palabras de su homólogo coruñés Vidal. Visiones que encierran la idiosincrasia de dos de los más conocidos técnicos gallegos. El de Portosín llegó al Murcia con la vitola de un verbo locuaz y extravagante. Tras su último partido (empate con el Xerez), afirmó en referencia a uno de sus jugadores: «Tengo bastantes problemas de comunicación con Reinke. Es un portero veterano y debe estar más conectado con el juego del equipo. Debe saber cuándo hay que jugar en largo y en corto. Cuando saca en largo hace un huevo el balón y, cuando llega a su destino, ya el rival lo ha interceptado, porque el balón ha ido a la estratosfera, ha cogido nieve y ha vuelto. En definitiva, démosle tiempo, que acabo de llegar». Todo lo contrario que Castro Santos. El de Poio presume de currículum -dirigió en Primera al Compostela y al Celta, e incluso jugó la Uefa con el Braga portugués- desde la aridez de su discurso pausado. «Ganarle al Murcia sería un logro importantísimo para nosotros, no sólo por las diferencias económicas y de potencial existentes entre los dos equipos, sino también por las que existen entre las dos ciudades», apunta. El técnico, que fichó por el Ejido en noviembre, recurre al tópico cuando se le pregunta sobre su futuro deportivo: «Ahora sólo pienso en salvar a este equipo del descenso, quieren que me quede otra temporada más, pero ya hablaremos. ¿Volver a trabajar en Galicia? Ya estuve en algunos clubes y todavía me quedan otros muy buenos en que poder estar, pero eso no se sabe». El domingo dejarán por unos minutos la competición y se saludarán. «Lo recuerdo como futbolista -apunta Castro Santos-, aunque él era un poco más mayor que yo, luego ya empezó a entrenar al Cádiz y no tengo constancia de que nos enfrentáramos hasta que ascendí con el Compos y él ya estaba en Primera con el Rayo». Vidal, tercer entrenador del cuadro pimentonero durante esta campaña, hasta tiene claro lo que le dirá: «Que le vaya bien y que salve a su equipo, que gane los otros cuatro partidos que quedan, pero primero que pierda contra el Murcia».