FÚTBOL
10 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El interventor judicial del Atlético de Madrid, Luis Romasanta, propuso ayer al magistrado de la Audiencia Nacional Juan del Olmo levantar las medidas cautelares que pesan sobre el club. Esta medida supondría que el control total de la entidad volvería a manos de su presidente, Jesús Gil y Gil. El Atlético fue intervenido judicialmente en diciembre de 1999 y se mantuvo bajo la administración de Luis Manuel Rubí y el abogado coruñés Miguel Juane durante 110 días. Después de su salida, Luis Romasanta se hizo cargo de la intervención judicial. Según informaron fuentes jurídicas, el informe, en el que se asegura que el funcionamiento del Atlético de Madrid es actualmente similar al de cualquier otra sociedad anónima, ya fue notificado a las partes, que deberán dar su opinión en los próximos días. Además de recibir el informe del interventor, Del Olmo inició ayer los trámites para enjuiciar a Jesús Gil, su hijo Miguel Ángel Gil Marín y el empresario Enrique Cerezo por apropiarse supuestamente de más de 10.000 millones de pesetas ya ingresados en las arcas del Atlético o que deberían haber ido a parar allí y no están. La decisión del magistrado llega a raíz del informe presentado por el fiscal anticorrupción, Carlos Castresana. El instructor considera que existen indicios suficientes para imputar a los tres, como máximos responsables del conjunto rojiblanco desde 1991 hasta la actualidad, delitos que podrían suponer, de forma global, penas de 140 años de prisión.