TENIS / MASTERS FEMENINO Martina Hingis respondió a su condición de primera favorita y se adjudicó el Masters WTA 2000 en la despedida del Madison Square Garden, de Nueva York. Pero la suiza vivió un auténtico calvario antes de doblegar a una Mónica Seles que hizo recordar a la de sus mejores tiempos, aquella del año 1991, cuando se encaramó al primer puesto de la clasificación mundial.
19 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.En la final de ayer ambas jugadoras se metieron entre pecho y espalda nada menos que 2 horas y 21 minutos de juego. Acabaron extenuadas. Seles con problemas en su pierna izquierda. Hingis con calambres. El triunfo cayó a favor de la suiza por 6-7 (5), 6-4 y 6-4. Y el gran premio fue también para ella: casi 98 millones de pesetas, con lo que sus ganancias del año en torneos se elevan a 509 millones de pesetas. Los ingresos por publicidad, que rebasan los 1.500 millones, son plato aparte. Funcionó la artillería ¿Qué sucedió para que un duelo, que a simple vista tenía claro color helvético, se tornara tan equilibrado? Sencillamente, ocurrió que Mónica Seles sacó fuerzas de flaqueza, puso en funcionamiento toda su artillería y como no es manca a la hora de repartir golpetazos, especialmente con su revés, Martina Hingis sufrió los efectos de tan devastador plan en sus propias carnes. Seles malogró una bola de set en el décimo juego del primer set y para no quedarse atrás, en el décimo sexto, fue Hingis la que dejó volar hasta tres set points. Fue necesario el desempate y en esa fase resolvió mejor la estadounidense de 26 años (el 2 de diciembre próximo Mónica Seles cumplirá 27). Ventaja desaprovechada Pero la estadounidense, que llegó a tener 4-2 a su favor en el segundo set, no acertó a coronar esa ventaja con la conquista de la manga. Al contrario, cedió en la precisión de sus recursos y vio como la rival establecía el 6-4 en el marcador. Así las cosas, con igualada a un set, se desarrolló el tercero en medio de un desajuste casi total en el servicio. Hingis lo cedió tres veces y Seles, cuatro. Ese break de diferencia fue el que supuso la victoria para Martina, la suiza nacida en Kosice (Eslovaquia) el 30 de julio de 1980. Seles estuvo a punto de volver por sus fueros. Hingis las pasó moradas, pero finalmente conquistó el título, el segundo de su historial, porque ya alcanzó el Masters de 1998. Cierra la temporada con broche de oro. Son, en total, nueve éxitos. Anteriormente ganó los torneos de Tokio, Hamburgo, Miami, S''Hertogenbosch, Montreal, Filderstadt, Zurich y Moscú. Son ya 34 los títulos que jalonan su brillante carrera desde que en 11994 se lanzó al campo profesional. No hay que olvidar sus 3 Open de Australia, un Wimbledon (1997) y un US Open (1997).