Claude Makelele bloquea su traspaso al Valencia

JUAN VILLAR VIGO

DEPORTES

M. MORALEJO

El porcentaje que cobra el jugador impide la operación Todo apuntaba a que ayer se cerraría el último capítulo del culebrón Makelele, pero a la hora del cierre de esta edición el futuro del jugador francés estaba todavía en el aire, mientras las directivas del Celta y del Valencia permanecían reunidas en las respectivas sedes de ambos clubes.

27 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El principal obstáculo para que el traspaso de Makelele al club levantino no quedase ayer resuelto era el porcentaje del diez por ciento de la cantidad abonada por el Valencia al Celta al que tiene derecho por contrato el futbolista. El centrocampista no quería renunciar al mismo, mientras los dos clubes llegaban a un acuerdo económico. Entretanto, el Madrid, que ayer vendió a Redondo al Milan, permanecía apartado del interés por el jugador céltico, aunque podría hacer una nueva tentativa. La jornada de ayer fue maratoniana en el intento por cerrar la operación de Makelele. Desde primera hora de la mañana estuvieron presentes en el estadio de Balaídos el jugador, con su representante Marc Roger, su padre y su tío. Tras esta reunión, Horacio Gómez anunció que veía muy complicado que Makelele abandonase el Celta, y apuntaba que la principal traba en la negociación estaba en el porcentaje del diez por ciento del traspaso que debía recibir el jugador y al que no estaba dispuesto a renunciar para facilitar el traspaso. Por la tarde continuaron las reuniones de forma paralela en Vigo, entre el representante de Makelele y los directivos célticos, y en Valencia, donde la comisión deportivo del club levantino trataba de decidir por quien apuestan para cubrir las bajas de Gerard y Farinós en el centro del campo. A última hora de la tarde, el director general del Celta, Alfredo Rodríguez, anunciaba que existía acuerdo entre los clubes, sin precisar una cantidad que rondaría los 2.500 millones de pesetas, pero seguía sin resolverse el tema del porcentaje del jugador (cerca de 300 millones de pesetas). Pasadas las nueve de la noche, el presidente valencianista, Pedro Cortés, anuncia que el fichaje está bloqueado y que estudiarán otras alternativas, como es el caso del centrocampista del Espanyol Sergio, por quien Sánchez Llibre pedía cuatro mi millones de pesetas, o el futbolista del Atlético de Madrid Baraja. Entretanto, el centrocampista francés amenaza con marcharse de Vigo, incluso si las negociaciones fracasaban, justificando que para él la situación es insostenible porque había recibido importantes amenazas, insultos y pintadas racistas contra él.