Premio para una mujer que perdió la cabeza

Lucía Sánchez, natural de Curtis, creó una marca propia que bautizó con el original nombre de Jerola


A Coruña

Es de esas personas que contagian optimismo. Peggy, como le llaman las amigas de toda la vida, ve siempre la botella no medio llena, sino a rebosar. Con motivo del estreno de la película Abuelos convocaron un concurso a nivel nacional destinado a personas mayores de 50 años con ideas e iniciativas de emprendimiento. Optaban a los galardones decenas de propuestas de todo el país y solo diez fueron finalistas, entre ellas la de Lucía Sánchez Ferreño, Peggy para las amigas. Aunque no quedó entre las tres primeras le corresponden 2.500 euros que la firma Endesa decidió otorgar a los siete finalistas restantes. Esta mujer de 52 y natural de Curtis creó una marca propia que bautizó con el original nombre de Jerolas. «En mi pueblo se dice eso de se te va el jerolo o la jerola cuando ven que pierdes un poco la cabeza, que es lo que me pasó a mí para meterme en esto», destaca sonriente. Hija de tenderos, se dio cuenta de que el negocio de la tienda de moda de toda la vida no tenía demasiado futuro debido al despoblamiento rural y al auge de las ventas por Internet. «Tuve que empezar a crear. Lo único que sabía hacer era coser y estar con telas y trapos creando moda. Es de lo que entiendo», recuerda.

CAPITAL HUMANO

Todo lo hace en un taller pequeñito con la ayuda de una máquina de coser y de un montón de amigas que la animan a seguir adelante. Me habla de Sofía Rendal y también de Lorena, Chus, Luján, Mery, Charo, Mari Carmen, Rita, Nuria, Tamara, Sara, Merce, Blanca, Sonia, Jorge, Luis, Susana y Miriam. Disculpen si me dejé algún nombre en el camino. Con sus exclusivos bolsos y prendas de ropa, Jerolas empezó a recorrer mercados de toda Galicia, Santander o Madrid. «Quiero transmitir sueños desde Curtis al resto del mundo. No tengo capital, en forma de dinero, pero sí capital humano. Me gustaría sacar adelante una cooperativa de mujeres rurales, aunque por el momento no fue posible». Pues no se le va el jerolo a Lucía porque sus bolsos únicos son muy demandados y hasta hay gente que se los encarga por Instagram. Dice que la web de la marca no da tan buen resultado porque al haber una sola pieza de cada modelo es muy complicado mantener la página actualizada. «Utilizo materiales diferentes como lona de guarnicionero, que es muy resistente, o telas que encuentro en anticuarios», apunta esta emprendedora de más de 50 que merece el premio que le dieron y muchos reconocimientos más. Estoy deseando acercarme a Curtis para tomar algo en el restaurante Exprés, que hace mucho que no voy, creo que desde que leí el pregón de la fiesta del caldo de nabizas de la localidad. Y, de paso, me apetece seguir hablando con Lucía, que es muy expresiva. «Conseguí seguir en el pueblo y que me ayuden personas que conozco de toda la vida. La que me enseñó a coser, Marin; a trabajar con la piel, Melete, el nieto del guarnicionero; y a obtener la licencia de Artesanía de Galicia en el propio ayuntamiento de Curtis», comenta agradecida y con mucha cabeza.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de A Coruña

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

Premio para una mujer que perdió la cabeza