Tras este neologismo hay reuniones a las 7 de la mañana y penalizaciones si llegas tarde o no te esfuerzas
19 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.La humanidad avanza y las profesiones se reinventan. Antes, cuando una empresa quería dar a conocer sus servicios, tiraba de comercial «a puerta fría». Ahora, en cambio, se mete en un grupo de networking. Hablamos con la directora de uno de ellos, la abogada Isabel Noya.
-Dígame, en dos palabras, qué es el «networking».
-El trabajo en red.
-¿Con red se refiere a Internet?
-No, a la red de contactos personales. El networking es el de boca en boca de toda la vida, pero estructurado y medido.
-Tan medido, que se reúnen a las 7 de la mañana en un hotel.
-Porque es la única manera de que no esté sonando el móvil y de que todos tengan disponibilidad. La mayoría de los profesionales suelen iniciar la jornada laboral a las 9 o 10, no a las 7 de la mañana.
-¿Qué pasa si uno llega tarde?
-Que tiene una penalización. El grupo se reúne a las 7 y esto significa que los miembros tienen que llegar a menos cuarto.
-Con tanta norma, no me extraña que les comparen con una secta.
-Nosotros también lo decimos. [Risas]. De broma, claro. Hasta tenemos un saludo [y hace una uve separando el dedo corazón y el anular, en alusión al icónico saludo a cuatro dedos de Star Treck]. Pero los grupos de networking no somos una secta.
-Desde fuera, llama la atención que todo esté tan controlado.
-Se hace para medir la rentabilidad. Esto no es ir a desayunar un día a la semana para socializarse. Se buscan resultados.
-Es un sistema muy yanqui.
-Sí, vino de allí. Todo se computa, todo se reduce a números. En cada reunión se ve cuántas oportunidades de negocio aporta cada uno para sus compañeros o cuánto has conseguido que facture otro gracias a una referencia tuya. Todo se controla.
-Póngame un ejemplo.
-Tú dices en una reunión: Quiero conocer al responsable de compras de tal empresa; y alguien habrá que pueda ayudarte a llegar a él.
Otro ejemplo: Tengo una fábrica de vidrio y quiero contactar con bodegas para venderles botellas.
-Eso es pura labor comercial.
-Sí, pero en vez de hacerlo a puerta fría, aquí vas de parte de un colega, así que te van a recibir de otra manera. El resultado es mucho más positivo.
-A usted, como abogada, ¿en qué le ha beneficiado pertenecer a un grupo de «networking»? ¿Le han salido más casos? ¿Ha aumentado su cartera de clientes?
-A mí, económicamente, me ha resultado rentable. Te aporta clientela, te formas y conoces el tejido empresarial de la ciudad.
Tendencia en auge. Número de miembros.
Tendencia en auge. En A Coruña funcionan decenas de grupos de networking: BNI, Consulta y Crece... Solo de BNI hay 4. En Galicia, 27.
Número de miembros. El equipo que dirige Isabel Noya está formado por 30 empresas. En cada grupo no puede haber más de un profesional por actividad.
«Nuestra filosofía es ‘los que dan recibirán’, se trata de colaborar»
Isabel Noya explica que los grupos de networking son pura economía colaborativa.
-Pero cada miembro buscará también su propio beneficio.
-Sí, pero cuando llevas cinco reuniones diciendo que no tienes nada para ellos, tus compañeros tampoco te van a dar nada. La filosofía de nuestro grupo, BNI, es Givers Gain: los que dan, recibirán. Se trata de colaborar.
-¿Cómo se regula?
-Si yo pido y pido, y obtengo y obtengo, pero no aporto, mis compañeros tampoco me van a dar.
-¿A dar qué? ¿Qué se dan?
-Contactos. Pero no un mero número de teléfono, eso lo puedo buscar en Google. Digo, hablarle a una persona de otra.
-¿Hay quien utiliza el grupo para vender su producto?
-Mire, al cabo de un año, se ve quién quiere cazar clientes o vender su producto sin esforzarse por los demás. Las comisiones están prohibidas y no hay bonificación para el que más da.
-¿Cuánto supone la permanencia al año?
-Ser miembro durante un año, el primer año, son unos 900 euros.
-Una inversión que puede no ser asumible para una pyme o un autónomo.
-Pues el importe del desembolso no es lo que más condiciona.
-¿Qué es lo que echa más para atrás a la hora de entrar?
-Lo que más suele asustar es el compromiso, si serás capaz de aportar y dar. Eso, y también el tiempo y los horarios.
«Ni todo el mundo es para BNI ni BNI es para todo el mundo»
La franquicia BNI (Business Network International) empezó a funcionar en Galicia hace cuatro años. Isabel Noya se incorporó al grupo de Cambre en el 2015, pero hace poco recibió el encargo de montar su propio equipo, el cuarto en A Coruña. Fue ella la que decidió bautizarlo como Proa.
-¿Qué tamaño tienen las empresas que están dentro?
-La inmensa mayoría son pymes, que son las que más necesitan este sistema de negocio.
-¿Hay más mediana que pequeña empresa o al contrario?
-Déjelo en pymes. Hay empresas de dos trabajadores y otras de 20.
-¿Cuál es la más grande?
-Las hay de más de doscientos. La directora de BNI Galicia siempre dice que ni todo el mundo es para BNI ni BNI es para todo el mundo. O no es el momento.
-Cuénteme algo de usted. ¿Dónde nació?
-En Trazo, aunque me vine a vivir a A Coruña a los seis años.
-Y uno de los placeres de la vida para usted es...
-No perdono la tapa de callos de los domingos, con su vinito o su cañita y acompañada de mis amigos y de mi familia.