La actividad sexual se incrementa en verano

P. B. Martínez

A CORUÑA CIUDAD

Los expertos lo atribuyen al calor, a que hay más horas de luz o al aumento de estímulos visuales

19 jul 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

«Buen tiempo, el calor que incita al contacto sexual, más horas de luz, menos ropa, más estímulos visuales, una mayor segregación de endorfinas...». Son algunos de los factores que apunta Venancio Chantada, jefe del servicio de Uroloxía del Hospital A Coruña, y que respaldarían la idea de que en verano «sí hay un mayor nivel de actividad sexual». Ayer, un estudio del Centro de Investigación de Fitoterapia y del Instituto de Medicina Sexual (IMS) concluía que un 42 % de su población consultada (1.382 personas, ámbito nacional) aseguraba que en tiempo de estío incrementa su actividad sexual. Más tiempo libre, intensificación de los contactos sociales y un aumento en el consumo de alcohol -que funcionaría como desinhibidor- serían otras de las posibles causas.

El estudio hecho público ayer incidía en que «este aumento en las relaciones viene acompañado de más consultas por cistitis», según Manuel Fernández Arjona, urólogo del IMS y jefe del departamento de Urología del Hospital del Henares (Madrid). Más riesgo, apuntaron. No obstante, esta es una deducción que, explica el responsable de Uroloxía del Chuac, habría que tomar con precaución y muchos matices: «Esas noticias suelen ser muy llamativas, pero hay que tener en cuenta que no porque haya relaciones sexuales va a darse cistitis. Y tampoco porque una persona aumente sus relaciones sexuales van a incrementarse las infecciones. En todo caso, sería un sector muy concreto de mujeres», asegura Chantada. Hay más propensión cuando se inician en la actividad sexual, cuando se acercan a la menopausia o cuando ya superan los 70 u 80 años. En verano, señala, hay otros factores que inciden en la generación de infecciones, como puede ser pasar mucho tiempo con el bikini o el bañador mojado. Es recomendable cambiárselo al salir del agua. En las relaciones sexuales, también para evitar infecciones, aconseja orinar después del coito, facilitando la eliminación de gérmenes habituales en genitales que puedan haber llegado a la pared de la vejiga; beber mucho líquido y lavarse tras los contactos. Asimismo, tomar vitamina C, aunque no cura las infecciones, ayuda a acidificar la orina. Finalmente, productos con extractos de arándanos también fomentan la menor adherencia de gérmenes.